Mostrando entradas con la etiqueta desarrollo personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desarrollo personal. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de diciembre de 2024

5 libros que sugiero leer en esta época (o regalarlos)

Los libros que más me han impactado en este 2024 y que recomiendo leer o regalar en estas épocas navideñas y de inicio de año.


1) Potencial oculto: La ciencia de conseguir grandes cosas. 

Por este libro Adam Grant, recibió varios premios. Su mensaje central es que tendemos a reconocer el talento extraordinario de algunas personas pero eso hace que olvidemos o menospreciemos  a  quienes les ha costado mucho más llegar a grandes hazañas o éxitos. Por medio de diversas historias de éxito  y sustentado en investigaciones científicas, Adam Grant nos propone que para alcanzar el éxito o liberar el potencial oculto para ello, se requiere una mezcla de tres elementos: carácter, estructuras de motivación, y sistemas de oportunidades para abrir puertas y ventanas. 


2) Misbelief: What makes rational people believe irrational things

El título habla por si solo, ¿qué hace que una persona racional crea en cosas irracionales, como teorías conspiratorias y cosas por el estilo? A partir de una experiencia personal y con mucho sustento científico Dan Ariely propone el "misbelief" (falsas creencias) como un estado psicológico que actúa como un juego de lentes por medio de los cuales una persona ve el mundo, razona y lo describe a otros. Y además lo conceptualiza como un proceso, no como un estado. Cuando una persona empieza a cree en falsas creencias entra en una especie de túnel o embudo donde va cayendo y que se compone de cuatro elementos: emocional, cognitivo, personalidad y social.  


3)  La fórmula V/T de la innovación y mi travesía para encontrarla.  

Andrés Martínez es un emprendedor innovador colombiano que conocí cuando estaba visitando empresas para un libro que publicaré próximamente sobre cómo consolidar la innovación en las empresas pequeñas. En este libro narra en primera persona su travesía en busca de la innovación. Es un libro entrañable, personal y que inspira. Recomendado para quienes desean emprender e innovar.

4) Empresas innovadoras: cómo empezar a innovar en su empresa sin gastar una fortuna y con poco riesgo. 

Este es de mi cosecha. En este libro, segunda edición, trato de guiar paso a paso a las personas a cargo de empresas que quieran empezar a innovar sin gastar una fortuna y con poco riesgo. Hablamos de tres grandes bloques de temas: innovar con sentido estratégico y no por ocurrencias, técnicas concretas para innovar, y consejos para que la innovación perdure.

5) El problema final
Algo más liviano para finalizar esta lista. Arturo Pérez Reverte escribe un libro que le permite , creo yo, hablar de cosas que le gustan mucho (historias de Sherlock Holmes y del cine) rindiendo homenajes a esos temas pero además con una historia digna de un caso de Sherlock Holmes. Es muy creativo pues usa una historia que atrapa pero en el medio de ella inserta muchas referencias a los temas mencionados. Entonces tenemos un libro que se convierte en un homenaje pero al mismo tiempo con una historia muy entretenida, sobre el caso de un asesinato. Es la mejor forma de rendir homenaje a esos temas. 

A continuación las imágenes y links de los libros.






     


                    
                                






viernes, 26 de enero de 2024

¿Nuevos hábitos en lugar de nuevas metas para iniciar el año?

En 2023 mi primera publicación en este blog fue la misma que presento hoy, me parece muy importante proponernos crear nuevos hábitos ahora que iniciamos año. Solo edité un poco el texto original para ajustar un par de detalles. Espero resulte provechoso.

Cada vez que iniciamos un año nuevo, escuchamos por diferentes medios que es momento de establecer metas, de planificar lo que haremos, de establecer prioridades y tener un nuevo inicio. Y muchos lo hacemos (yo me incluyo en ellos) pero muchas veces cuando se acerca el fin del primer mes, enero, empezamos a titubear. Caemos en cuenta que no hemos logrado ni siquiera en este primer mes hacer parte de lo que nos habíamos planteado, ya sea ejercitarnos más, perder peso, estudiar, leer, dedicar más tiempo a nuestra pareja o familia, cultivar nuestras amistades, entre otras cosas. En fin, nos pasa lo que sucede mucho en las empresas también, planificamos muy bien pero a la hora de ejecutar no somos igual de buenos. O dicho en sabiduría popular, "del dicho al hecho hay mucho trecho".


Por otro lado, también tenemos a las personas que no hacen el intento de establecer algunas metas. Conozco algunas de ellas, lo que me dicen es que eso es perder el tiempo, no acostumbran hacerlo, no se sienten bien planificando, es muy rígido y que la vida no se vive de esa forma. O incluso peor, que no tiene sentido si de por si no alcanzarán lo que se han planteado.


Si usted se halla en alguna de estas dos situaciones o en el medio, quiero proponerle algo diferente, no piense en metas, piense en hábitos. Propóngase al menos adquirir un nuevo hábito este mes de febrero, el que sea, siempre y cuando le atraiga (y sea beneficioso claro está). ¿Qué es un hábito? En términos muy sencillos es algo que hacemos de forma "automática", sin pensarlo mucho y de forma recurrente. Esto aplica desde las cosas más rutinarias (¿Qué hace usted apenas se despierta en la mañana?) hasta las más elaboradas (¿Cómo se prepara cuando tiene que estudiar o analizar en profundidad algún tema?). 


¿Y por qué pensar en nuevos hábitos en lugar de nuevas metas? La razón es simple, el hábito lo podemos controlar, la meta no. El hábito nos conduce a la meta. El hábito está bajo nuestro control. Asumiendo que le convencí, de al menos pensar la idea, seguramente pensará ok, ¿y cómo lo hago? ¿Cómo se adquieren nuevos hábitos o se desechan lo que que no son convenientes?


Para el "cómo hacerlo" quiero sugerir un libro que leí recientemente titulado "Hábitos atómicos" de James Clear. Me parece que da una excelente guía. Le resumo brevemente algunas de las principales ideas y al final como de costumbre le dejo algunas referencias por si desea profundizar por su cuenta. 


El argumento del libro es simple, si logramos mejorar un pequeño porcentaje cada día, con el paso del tiempo ese pequeño porcentaje se acumulará y será muy significativo. Además, tendemos a sobreestimar los grandes cambios y subestimar los pequeños, por eso la idea de hábitos atómicos, es decir cambios y hábitos muy pequeños que nos permiten incrementar ese pequeño porcentaje diario.


El autor establece tres niveles de cambio, resultados, procesos e identidad. El último es el más profundo y duradero, por eso en una parte de libro sugiere no darle tanta pelota a los objetivos y en lugar de ello trabajar más en los procesos. Para ello propone cuatro etapas para formar hábitos, Cue, Craving, Response and Reward (Pista, Deseo, Respuesta, Recompensa). Ese proceso mental es permanente y el autor lo subdivide en dos subetapas, la del problema (pista y deseo) y la de solución (respuesta y recompensa).


Para crear buenos hábitos, el autor propone:

Pista: hazlo obvio.

Deseo: hazlo atractivo.

Respuesta: hazlo fácil.

Recompensa: hazlo satisfactorio.


Para eliminar malos hábitos:

Pista: hazlo invisible.

Deseo: hazlo no atractivo.

Respuesta: hazlo difícil. 

Recompensa: hazlo insatisfactorio. 


Luego va analizando cada uno en un capítulo dedicado a ello con sugerencias y consejos prácticos. Acá varios de los más que me llamaron la atención:


1. Tenga claros sus hábitos. Todos los tenemos, aunque a veces no son perceptibles. En este caso la sugerencia es llevar un diario de todo lo que usted hace cada día, eso le permitirá visualizar sus hábitos y con ello decidir cuáles desea eliminar y abrir espacio para los nuevos.


2. Si quiere adquirir un nuevo hábito póngale hora y lugar específicos. Acá un "truco" avanzado es ponerlo después de un hábito que usted ya posee. Por ejemplo, inmediatamente después de cenar haré tal cosa.


3. Administre su contexto. Muchas veces los hábitos están supeditados a un contexto concreto. Ejemplos reales, si desea comer más sano esconda o mejor aún deje de comprar esa comida que sabe que no es beneficiosa y ponga más visible (alrededor de su casa u oficina) la comida saludable. Haga más fácil comer sano y más difícil no hacerlo.


4. Dese pequeñas recompensas. Después de que haga tal cosa (nuevo hábito deseado) haré tal cosa (algo que desea hacer o que tiene el hábito actual). Típico ejemplo de nuestros días. Solo podré ver redes sociales (lo deseado) hasta que haya leído al menos 15 minutos (nuevo hábito). Dicho de otra forma, antes de abrir las redes sociales en la noche después de cenar tengo que haber leído al menos 15 minutos (note que en este caso unimos una recompensa, un nuevo hábito y el lugar y hora).


5. Únase a una comunidad, cultura o tribu proclive al nuevo hábito que busca adoptar. Si su meta es empezar a ejercitarse, pasar el tiempo con sus amigos que solo se dedican a ver deportes,  beber cerveza, y comer frituras no es lo mejor. Acá toca expandir sus horizontes, tampoco se trata de abandonar a sus amigos, pero busque diversificar. Únase a grupos de gente que hace el ejercicio que le gustaría practicar, pueden ser comunidades virtuales o reales. 


6. Es un asunto de frecuencia, no de tiempo. Yo he leído muchas respuestas a la pregunta cuánto dura una persona en adquirir un hábito, 14 días, 21 días, meses, etc. Acá el autor acude a la investigación que respalda el hecho que es la frecuencia y no el tiempo lo que al final importa.  Entre más lo practique más rápido lo asumirá.


7. En el momento definitivo use la regla de dos minutos. Cuando llega el momento de la verdad, ese donde se decide todo (escoger la comida sana o lo contrario, ponerse las tennis o no, abrir el libro o no, hacer esa llamada o visita o no) el autor propone la regla de dos minutos. Dedique en los primeros casos dos minutos al nuevo hábito eso es todo, dos minutos de comer sano, ejercitarse, leer, estudiar, llamar a un amigo o familiar. Si logra esos dos minutos de forma recurrente irá avanzando hacia ese nuevo hábito.


El libro posee muchos más recursos e ideas. Si gusta adentrarse en el mismo abajo le dejo los detalles. Además, en nuestro canal de YouTube, "Si me lo hubieran dicho antes" discutimos esas ideas por si gusta escuchar al respecto le dejo el link del episodio. Y en para iniciar este 2024 en el canal también hablamos de por qué muchas veces no alcanzamos las metas que nos propusimos, se comparto de igual manera.


Y usted, ¿Cómo adquiere nuevos hábitos?


Referencia del libro: Hábitos atómicos: Cambios pequeños, resultados extraordinarios. Autor: James Clear. Editorial Diana. 


Episodio en YouTube sobre Metas de inicio de año: Video

Episodio en YouTube sobre Por qué no logré mis metas: Video 












jueves, 2 de febrero de 2023

¿Nuevos hábitos en lugar de nuevas metas para febrero?

Cada vez que iniciamos un año nuevo, escuchamos por diferentes medios que es momento de establecer metas, de planificar lo que haremos, de establecer prioridades y tener un nuevo inicio. Y muchos lo hacemos (yo me incluyo en ellos) pero muchas veces cuando se acerca el fin del primer mes, enero, empezamos a titubear. Caemos en cuenta que no hemos logrado ni siquiera en este primer mes hacer parte de lo que nos habíamos planteado, ya sea ejercitarnos más, perder peso, estudiar, leer, dedicar más tiempo a nuestra pareja o familia, cultivar nuestras amistades, entre otras cosas. En fin, nos pasa lo que sucede mucho en las empresas también, planificamos muy bien pero a la hora de ejecutar no somos igual de buenos. O dicho en sabiduría popular, "del dicho al hecho hay mucho trecho".


Por otro lado, también tenemos a las personas que no hacen el intento de establecer algunas metas. Conozco algunas de ellas, lo que me dicen es que eso es perder el tiempo, no acostumbran hacerlo, no se sienten bien planificando, es muy rígido y que la vida no se vive de esa forma. O incluso peor, que no tiene sentido si de por si no alcanzarán lo que se han planteado.


Si usted se halla en alguna de estas dos situaciones o en el medio, quiero proponerle algo diferente, no piense en metas, piense en hábitos. Propóngase al menos adquirir un nuevo hábito este mes de febrero, el que sea, siempre y cuando le atraiga (y sea beneficioso claro está). ¿Qué es un hábito? En términos muy sencillos es algo que hacemos de forma "automática", sin pensarlo mucho y de forma recurrente. Esto aplica desde las cosas más rutinarias (¿Qué hace usted apenas se despierta en la mañana?) hasta las más elaboradas (¿Cómo se prepara cuando tiene que estudiar o analizar en profundidad algún tema?). 


¿Y por qué pensar en nuevos hábitos en lugar de nuevas metas? La razón es simple, el hábito lo podemos controlar, la meta no. El hábito nos conduce a la meta. El hábito está bajo nuestro control. Asumiendo que le convencí, de al menos pensar la idea, seguramente pensará ok, ¿y cómo lo hago? ¿Cómo se adquieren nuevos hábitos o se desechan lo que que no son convenientes?


Para el "cómo hacerlo" quiero sugerir un libro que leí recientemente titulado "Hábitos atómicos" de James Clear. Me parece que da una excelente guía. Le resumo brevemente algunas de las principales ideas y al final como de costumbre le dejo algunas referencias por si desea profundizar por su cuenta. 


El argumento del libro es simple, si logramos mejorar un pequeño porcentaje cada día, con el paso del tiempo ese pequeño porcentaje se acumulará y será muy significativo. Además, tendemos a sobreestimar los grandes cambios y subestimar los pequeños, por eso la idea de hábitos atómicos, es decir cambios y hábitos muy pequeños que nos permiten incrementar ese pequeño porcentaje diario.


El autor establece tres niveles de cambio, resultados, procesos e identidad. El último es el más profundo y duradero, por eso en una parte de libro sugiere no darle tanta pelota a los objetivos y en lugar de ello trabajar más en los procesos. Para ello propone cuatro etapas para formar hábitos, Cue, Craving, Response and Reward (Pista, Deseo, Respuesta, Recompensa). Ese proceso mental es permanente y el autor lo subdivide en dos subetapas, la del problema (pista y deseo) y la de solución (respuesta y recompensa).


Para crear buenos hábitos, el autor propone:

Pista: hazlo obvio.

Deseo: hazlo atractivo.

Respuesta: hazlo fácil.

Recompensa: hazlo satisfactorio.


Para eliminar malos hábitos:

Pista: hazlo invisible.

Deseo: hazlo no atractivo.

Respuesta: hazlo difícil. 

Recompensa: hazlo insatisfactorio. 


Luego va analizando cada uno en un capítulo dedicado a ello con sugerencias y consejos prácticos. Acá varios de los más que me llamaron la atención:


1. Tenga claros sus hábitos. Todos los tenemos, aunque a veces no son perceptibles. En este caso la sugerencia es llevar un diario de todo lo que usted hace cada día, eso le permitirá visualizar sus hábitos y con ello decidir cuáles desea eliminar y abrir espacio para los nuevos.


2. Si quiere adquirir un nuevo hábito póngale hora y lugar específicos. Acá un "truco" avanzado es ponerlo después de un hábito que usted ya posee. Por ejemplo, inmediatamente después de cenar haré tal cosa.


3. Administre su contexto. Muchas veces los hábitos están supeditados a un contexto concreto. Ejemplos reales, si desea comer más sano esconda o mejor aún deje de comprar esa comida que sabe que no es beneficiosa y ponga más visible (alrededor de su casa u oficina) la comida saludable. Haga más fácil comer sano y más difícil no hacerlo.


4. Dese pequeñas recompensas. Después de que haga tal cosa (nuevo hábito deseado) haré tal cosa (algo que desea hacer o que tiene el hábito actual). Típico ejemplo de nuestros días. Solo podré ver redes sociales (lo deseado) hasta que haya leído al menos 15 minutos (nuevo hábito). Dicho de otra forma, antes de abrir las redes sociales en la noche después de cenar tengo que haber leído al menos 15 minutos (note que en este caso unimos una recompensa, un nuevo hábito y el lugar y hora).


5. Únase a una comunidad, cultura o tribu proclive al nuevo hábito que busca adoptar. Si su meta es empezar a ejercitarse, pasar el tiempo con sus amigos que solo se dedican a ver deportes,  beber cerveza, y comer frituras no es lo mejor. Acá toca expandir sus horizontes, tampoco se trata de abandonar a sus amigos, pero busque diversificar. Únase a grupos de gente que hace el ejercicio que le gustaría practicar, pueden ser comunidades virtuales o reales. 


6. Es un asunto de frecuencia, no de tiempo. Yo he leído muchas respuestas a la pregunta cuánto dura una persona en adquirir un hábito, 14 días, 21 días, meses, etc. Acá el autor acude a la investigación que respalda el hecho que es la frecuencia y no el tiempo lo que al final importa.  Entre más lo practique más rápido lo asumirá.


7. En el momento definitivo use la regla de dos minutos. Cuando llega el momento de la verdad, ese donde se decide todo (escoger la comida sana o lo contrario, ponerse las tennis o no, abrir el libro o no, hacer esa llamada o visita o no) el autor propone la regla de dos minutos. Dedique en los primeros casos dos minutos al nuevo hábito eso es todo, dos minutos de comer sano, ejercitarse, leer, estudiar, llamar a un amigo o familiar. Si logra esos dos minutos de forma recurrente irá avanzando hacia ese nuevo hábito.


El libro posee muchos más recursos e ideas. Si gusta adentrarse en el mismo abajo le dejo los detalles. Además, en nuestro canal de YouTube, "Si me lo hubieran dicho antes" discutimos esas ideas por si gusta escuchar al respecto le dejo el link del episodio.


Y usted, ¿Cómo adquiere nuevos hábitos?


Referencia del libro: Hábitos atómicos: Cambios pequeños, resultados extraordinarios. Autor: James Clear. Editorial Diana. 


Episodio en YouTube: Video











martes, 9 de agosto de 2022

Preguntar es importante, 5 consejos para mejorar esa habilidad

La capacidad o habilidad de hacer buenas preguntas es muy importante para resolver problemas, innovar y mejorar el desempeño, tanto en nuestra vida personal como profesional. Pero conforme crecemos hacemos cada vez menos preguntas. Para verificar esto, nada más ponga atención a un niño o niña de unos cuatro o cinco años, cuantas preguntas hace y luego compárelo con un adolescente o adulto. Conforme crecemos la sociedad nos enseña que preguntar es "irrespetuoso", que nos hace ver mal o que es falta de educación, y entonces dejamos de preguntar. 

No obstante, existe mucha evidencia científica que saber plantear las preguntas adecuadas es la base para resolver problemas efectivamente o para innovar en cualquier ámbito. Entonces, ¿cómo podemos retomar esa capacidad de preguntar? Practicando indudablemente, para lo cual les comparto algunas ideas de diversas investigaciones que he analizado y puesto en práctica:

1. Cultive una mentalidad interrogativa. Constantemente plantéese preguntas a usted mismo y quienes le rodean. Trate de ser consciente de cuanto pregunta y propóngase preguntar más. 

2.  Pregunte por qué y por qué no, y qué pasaría si... Existen diferentes tipos de preguntas, trate de practicarlas todas. Por ejemplo, las preguntas de por qué y por qué no son especialmente útiles comprender cosas mientras que las de qué pasaría son muy efectivas para desafiar suposiciones (estas para innovar son las más potentes).

3. Imagine cosas opuestas Una forma efectiva de forzarnos a pensar en preguntas (por cierto, al cerebro no le gusta esto, hay que forzarlo un poco) es imaginar cosas opuestas a las que estamos analizando o damos por sentado. Cuando podemos unir dos cosas opuestas es cuando surgen ideas más potentes o innovadoras. Un buen ejemplo acá es cuando jugamos de "abogado del diablo". 

4. Use limitaciones para generar preguntas. Otra forma efectiva de generar preguntas es auto imponernos limitaciones, las cuales serán las catalizadoras de nuevas preguntas y con ello ideas. Por ejemplo, ¿qué pasaría si un competidor imitara nuestro principal producto?, ¿qué sucedería si nuestro principal proveedor deja de vendernos?, ¿qué haríamos si nuestro principal cliente deja de comprarnos? Ese tipo de preguntas, provenientes de limitaciones en el entorno, nos ayudarán mucho por ejemplo en procesos de planificación.

5. Practique lluvias de preguntas (en lugar de ideas).  La mayoría de personas les resulta familiar o intuitivamente pueden comprender lo que es una lluvia de ideas, pero Hal B. Gregersen, profesor del MIT y uno de los mayores investigadores en el tema de preguntar, propone que mejor hagamos lluvia de preguntas. Las reglas son parecidas, por ejemplo, en un grupo de cuatro personas alguien propone un reto, problema o algo que necesita solución, pero en lugar de empezar a generar ideas se generan preguntas. Durante cuatro minutos solo se permiten hacer preguntas, nada de respuestas, explicaciones, justificaciones ni comentarios, solo preguntas. Luego de ese período se analizan las preguntas y muchas veces el problema original se debe reconfigurar o la solución es más rápida de alcanzar. 

Así que ya lo sabe, preguntar no es mala educación, no es malo, todo lo contrario, es el principio para tomar mejores decisiones, generar más innovación y aprender mejor.








martes, 4 de enero de 2022

Los mejores libros que leí y podcast que escuché en 2021

Al finalizar cada año me gusta compartir los mejores libros que leí y últimamente además los mejores podcast que escuché, todo usualmente relacionado con desarrollo personal así como  administración y negocios.


Siguiendo con la tradición, les comparto mis seleccionados del recién concluido 2021.

Libro de desarrollo personal: Ideas. Historia Intelectual de La Humanidad por Peter Watson. 

Es un libro sumamente retador de leer, el autor hace un recorrido desde las primeras ideas de la humanidad, el fuego, el lenguaje, el concepto de dios, hasta los días de inicio del siglo XX con los avances en física, química y ciencia. Es extenso pero deja muchísimas enseñanzas, hace pensar, cuestionarse y analizar. Hay que ir con una mente abierta y crítica para su lectura, pero vale la pena. Disponible en español e inglés.

Libro de negocios o administración: Think again por Adam Grant (título en español Piénsalo otra vez)

Estrictamente hablando quizá no sea un libro de negocios, pero quien lo escribe es un psicólogo que trabaja en una escuela de negocios de una universidad en Estados Unidos y el libro tiene muchos ejemplos de empresas, así que vamos a clasificarlo como negocios.

Su mensaje es muy claro, la importancia de pensar de nuevo las cosas, de no aferrarnos a concepciones preconcebidas. De desaprender para luego aprender de nuevo. Es un mensaje sencillo pero difícil de aplicar en un mundo que promueve e incentiva lo contrario, la seguridad, las mejores prácticas, la firmeza, la claridad de objetivos. Incluso para mi mismo fue difícil de digerir.

El libro está plagado de historias, incluso en algunos casos me pregunté cómo lo aplicaba, sentía que me hacía falta esa parte práctica, pero al final lo compensa con creces, ofreciendo un acápite final con los 30 consejos prácticos más importantes, consejos súper prácticos para el día a día. Disponible en español e inglés.

Libro de ficción: El Asirio por Nicholas Guild  

Como no solo de desarrollo personal y negocios se vive, incluyo una recomendación para libros de ocio. Quienes me conocen saben que me encanta leer novela histórica. Pues en ese sentido encontré un tesoro medio oculto que es un blog dedicado solo a ello (https://franzabaleta.com/index.php) y una de sus recomendaciones es este libro, El Asirio. Honestamente no le tenía mucho expectativa pero lo devoré, y seguí de una vez con la segunda parte "La estrella de sangre". Personajes adorables, vívidos retratos de la época donde se ambienta (Siglo VII a.C. en Asiria), una investigación histórica sólida de respaldo y muchos momentos memorables dejan este libro. Lo recomiendo. Disponible en español e inglés.

Podcast:  After hours

Este podcast es producido por tres profesores de la Universidad de Harvard, tratan temas de diversa índole aunque siempre ligados de alguna forma con el mundo de los negocios. Está disponible solo en inglés. Son muy divertidos, se aprende mucho y está uno al día con muchos temas interesantes en el mundo empresarial. Además, en cada episodio (semanal) proponen libros, sitios web, apps o series de Netflix (los tres son fanáticos) para ver. Es ideal para cuando uno va manejando o está haciendo ejercicios.

Y finalmente como de costumbre nuestro canal en Youtube "Si me lo hubieran dicho antes" así como mi propio libro " Empresas innovadoras: cómo empezar a innovar en su empresa sin gastar una fortuna y con poco riesgo" no podían faltar en esta lista. En ambos tratamos de aportar con conocimiento fresco y útil para personas involucradas en el mundo de los negocios.

Finalizo este post deseando que el 2022 traiga muchas cosas buenas en el ámbito personal y profesional para usted que me honra con su lectura.

Como siempre, me encantaría leer sus comentarios.






jueves, 28 de enero de 2021

"Duro de distraer", una habilidad muy importante hoy en día


¿Cuántas veces hemos lamentado estar distraídos y malgastar nuestro tiempo en cosas diferentes a las que queríamos hacer? 

 




¿No le sucede que muchas veces, su pareja, familiares, amigos o colegas le comentan como las distracciones hacen que sea muy difícil para ellos ejecutar algo que se han propuesto?

 

Por eso la capacidad de no distraernos es fundamental

 

En esa línea hace poco leí un libro que proporciona muy buenas ideas y herramientas para tal fin. A continuación comparto un breve resumen y  dejo el link para quienes deseen adquirirlo. 

 

El título del libro es Indistractable: How to Control Your Attention and Choose Your Life. Algo curioso es que la palabra Indistractable fue acuñada por el autor del libro, Nir Eyal, pero no posee una traducción exacta, sería algo así como "Indistraíble". Por ello para una traducción del título habría que pensar en algo como: Sin distracciones, cómo controlar su atención y elegir su vida.

 

Lo primeo que diferencia el enfoque del libro es su definición de distracción. Cuando uno no hace lo que dijo que iba a hacer es cuando está distraído. Nótese que esto cambia de arranque el eje de la conversación. Así las cosas, el tiempo que pasamos en redes sociales, o viendo plataformas de entretenimiento, por si solas no serían distracciones, siempre y cuando hayamos previsto pasar ese tiempo en ello. 

 

Por ahí inicia el enfoque del libro. Es decir, lo primero y más relevante es planificar nuestro tiempo, nuestra agenda en todos sus ámbitos, no solo laborales sino personales. 

 

Esto implica en primera instancia definir qué deseamos lograr en los diversos roles de nuestra vida, ya sea trabajo, desarrollo personal, vida en pareja y familiar, espiritualidad, salud mental y física, amigos, pasatiempos, en fin todos los roles. Yo soy fiel creyente de esto, pero por experiencia propia se que mucha gente es reacia a ponerse metas en roles diferentes al trabajo. Mi respuesta es que quizá ponerse metas y métricas como solemos hacer en las empresas pueda ser complicado, pero si deberíamos tener al menos una visión de la clase de persona que deseamos ser en esos roles "personales". De hecho creo que todas las personas de una u otra forma lo hemos pensado en ciertos momento de nuestra vida.

 

Una vez que hemos definido lo que aspiramos alcanzar o ser en cada rol, el reto es planificar nuestro tiempo (si... usar agenda para todo) y tratar de dedicar tiempo a las cosas que nos acercan a dichas aspiraciones (tracción) y evitar lo que nos aleja (distracción).

 

El libro explica en varios capítulos la naturaleza de la distracción como tal. Después divide las distracciones entre internas (aquellas que emanan de nuestra mente) y las externas (aquellas del ambiente externo). Ejemplo de las internas son el aburrimiento, la rumiación o los pensamientos obsesivos y de las externas la tecnología (celulares, apps, televisión).

 

Una vez analizadas las causas de las distracciones el autor proporciona una serie de ideas y sugerencias muy concretas para bloquear las distracciones internas y externas así como crear tiempo para la tracción, es decir, para hacer lo que dijimos que íbamos a hacer.

 

El libro está lleno de referencias a investigaciones que sustentan lo que dice el autor, pero escrito de forma muy fácil de comprender así como con múltiples ejemplos.

 

Sin duda una buena lectura para adquirir herramientas e ideas para mejorar la ejecución de nuestros planes, cosas que solemos hacer mucho en esta parte del año. 

 

link del libro

 


viernes, 25 de septiembre de 2020

Para tomar mejores decisiones, conozca mejor a su cerebro


Al conocer mejor cómo funciona nuestro cerebro, podemos mejorar la forma mediante la cual manejamos los problemas y tomamos decisiones. Podemos incrementar nuestra capacidad de mantenernos tranquilos cuando estamos bajo presión por diversas emociones y sentimientos. También mejoraremos la forma como nos relacionamos y colaboramos con otros. Además, podemos ser mejores líderes facilitando el cambio en otras personas. 

Ese telón de fondo es que el tiene el libro Your brain at work (algo así como Tu cerebro en el trabajo) de David Rock. El libro me gustó bastante porque tiene muchas referencias bibliográficas que le dan sustento teórico, pero no es difícil de leer, al contrario, es sumamente didáctico y práctico.





En esta publicación comparto con usted los cinco consejos que creo son los más útiles y aplicables del libro. Si desea profundizar, abajo le dejo un resumen más amplio. Y si gusta leer el libro completo (está solo en inglés), le dejo un link para eso.

Sin más preámbulo, los cinco consejos son:

1) Priorice priorizar 👍. Nuestro cerebro cuando piensa de forma consciente puede hacer cinco funciones: comprender, decidir, recordar, memorizar e inhibir. No se pueden hacer dos cosas de estas a la vez, entonces establezca prioridades. Ordene de lo más difícil a lo más sencillo. Es mejor iniciar el día con las labores más difíciles e ir dejando las otras para el resto del día.

2) El cerebro se distrae muy fácilmente 😇. Hay distracciones internas y externas. Reconocerlas y tratar de bloquearlas le hará muy bien a su proceso de pensamiento. Esto es, desconecte las distracciones externas (celular, correo, teléfono) y en cuanto a las internas practique detectarlas cuando aparecen para poder neutralizar (en el libro vienen técnicas concretas para ello).

3) Las emociones afectan nuestro pensamiento 👿. Cuando el cerebro percibe emociones o situaciones amenazantes su reacción defensiva toma muchos recursos cognitivos, por eso, nos cuesta mucho pensar de forma consciente cuando estamos tristes, enojados o sentimos cualquier sentimiento o situación como amenazante. Para manejar esas emociones hay que saberlas detectar, nombrarlas, mover la atención a otro tema, re-evaluarlas, o cambiar las expectativas.

4) Nuestro cerebro requiere buenas relaciones sociales 💓, tanto como comer o tomar agua en muchos casos. Al relacionarnos con otras personas, por norma, el autor propone ser muy cuidadoso con cinco elementos: estatus, certidumbre, autonomía, afinidad y justicia (el autor los llama SCARF por sus siglas iniciales en inglés, status, certainty, autonomy, relatedness, fairness).

5) Si queremos facilitar el cambio en otra persona 👐 debemos pasar por tres fases: primero crear un ambiente tranquilo sin amenazas o riesgos para su cerebro, segundo ayudarle a enfocar su atención en nuevas conexiones cerebrales que le lleven a las soluciones o ideas requeridas en lugar de buscar las causas de un problema, buscar los culpables o darle propias sugerencias o ideas, y tercero hacer que esa persona vuelva constantemente a esas conexiones nuevas.


El link del libro es el siguiente:
https://neuroleadership.com/your-brain-at-work-the-book/

Resumen ampliado del libro

El autor decidió plantear el libro como una obra de teatro con cuatro actos y varias escenas.

El primer acto se llama "Problemas y decisiones", y se relaciona con los fundamentos de nuestro proceso de pensamiento. Acá el autor explica cómo, para ejecutar cualquier labor mental de forma consciente (es decir cuando planificamos, analizamos, estudiamos, priorizamos, decidimos y cualquier otra cosa que requiera pensar) usamos una parte del cerebro llamada corteza prefontal que es muy pequeña, frágil y hambrienta de energía. Estar en la zona de alto rendimiento cerebral es muy difícil y, además, el cerebro se distrae muy fácilmente. Además, muchas veces, cuando se requiere ser creativo para generar nuevas ideas necesitamos inhibir o apagar esa parte del cerebro. La forma de ser más efectivo en dicho proceso de pensamiento tomando en cuenta esas limitaciones es el tema que trata el acto primero y sus escenas.

Como parte de la misma analogía de la obra de teatro, el autor nos presenta al director. En este caso el director viene siendo la capacidad que tiene una persona de reconocer sus propios procesos mentales y salirse de la parte automática que hay en muchos de ellos. Es decir, la capacidad de detectar, reflexionar y modificar sus propios procesos mentales e influir en los de otras personas.
 
El segundo acto se llama "Mantenerse tranquilo bajo presión" y acá el autor explica que el cerebro está programado por naturaleza para minimizar el daño o el riesgo y maximizar la recompensa. Esto ocurre por medio de un sistema de atracción o rechazo de las emociones que se produce en la sección límbica del cerebro. Este acto y sus escenas trata la forma mediante la cual podemos manejar ese sistema de emociones de forma tal que nuestro cerebro pueda funcionar de la mejor manera. Esto porque las emociones afectan mucho al cerebro.

El tercer acto se denomina "Colaborar con otros", y acá habla sobre cómo podríamos todos llevarnos mejor con las otras personas en los ámbitos laborales o personales. Mucho de la conducta humana es automática y busca minimizar el daño o riesgo social y maximizar la recompensa. Eso debe tenerse claro si queremos relacionarnos bien con otras personas.

Finalmente el cuarto acto se llama "Facilitar el cambio" y versa sobre cómo crear o incentivar el cambio en otras personas. Una de las cosas más difíciles es cambiar  la conducta de las personas. Muchas de las formas que habitualmente usamos son erróneas desde el punto de vista del funcionamiento del cerebro. En este acto y sus escenas se explica cómo hacerlo de la forma más efectiva.

El libro tiene dos protagonistas. Paul y Emily. Ambos rondan los 40 años de edad. El trabaja como freelance ofreciendo servicios de informática mientras que ella labora en una empresa grande que organiza conferencias y eventos. En el caso de Paul, sus escenas son cuando está negociando un contrato muy grande que lo haría crecer y convertirse en una pequeña empresa. En el caso de Emily acaba de ser ascendida a una nueva posición de ejecutiva donde tendrá a cargo a varios de sus excompañeros de departamento. Ellos son un matrimonio con dos hijos adolescentes, Michelle y Josh, viviendo todos juntos en una ciudad de tamaño medio.

Lo original del libro, en su formato, es que al inicio de cada escena (capítulo) vemos a Emily o Paul enfrentando una situación cotidiana (una reunión laboral, un oferta de ventas a un cliente, un conflicto con sus hijos) de la forma "natural" que muchas veces todos lo hacemos. Esa primera "toma" sale mal, la reunión, la presentación o el conflicto se sale de control y acaba con malos resultados. Luego el autor explica los fundamentos teóricos desde el punto de vista del funcionamiento del cerebro, el porque las cosas salieron mal y al final hace una "toma" dos en la cual los protagonistas aplican lo que el autor explicó en la sección "teórica" y las cosas salen mucho mejor. A pesar de lo coloquial, el autor ofrece muchas referencias bibliográficas que respaldan lo que está diciendo. Además, al final, después de la toma dos en la cual las cosas sí salen bien, el autor resume las "sorpresas" sobre el cerebro y da sugerencias prácticas para aplicar. De esas partes se nutre básicamente este resumen.

Les comparto a continuación los aspectos más concretos de cada una de los cuatro actos en los cuales el autor planteó el libro.

Problemas y decisiones
  • Cuando pensamos de forma consciente, hay cinco funciones que predominan: comprender, decidir, recordar, memorizar e inhibir
  • Cada vez que pensamos de forma consciente usamos mucha energía, la cual es un recurso escaso y agotable. Por eso debemos administrar muy bien nuestros recursos. Cada tipo de pensamiento demanda diferentes niveles de energía.
  • Priorice las actividades mentales que necesita hacer. Ponga las más difíciles de primero cuando esté más fresco y con energía. Por ejemplo, responder correos electrónicos demanda mucha energía, por eso no es buena idea iniciar el día con ello si tiene otros tipo de tareas importantes que hacer.
  • Trate de usar ayudas visuales para priorizar y ponga en agenda diversos bloques de tiempo para diferentes actividades mentales.
  • El consejo más recurrente: priorice priorizar. Y hágalo primero porque esta es una de las actividades de más alta demanda energética. 
  • Una vez que esté pensando practique lo siguiente: simplifique ideas (por ejemplo por medio de categorías), divida en pedazos (por ejemplo los números 88448180 en 88 44 81 80).
  • Cuando va a tomar una decisión entre diferentes opciones, la cantidad ideal de opciones es dos...
  • La cantidad óptima de ideas para mantener en mente simultáneamente es no más de tres o cuatro ideas a la vez.
  • Nuestro cerebro solamente puede hacer una cosa a la vez, cuando se trata de pensar. No trate de ser multi-tarea haciendo dos tareas que requieren pensar a la vez. Priorice. 
  • La única opción de hacer multi-tarea es cuando son dos cosas y una de ellas usted la hace de forma automática, por ejemplo, caminar y escuchar un audio.
  • Otra forma de hacer más efectivo el trabajo del cerebro es tener la capacidad de rechazar las distracciones, externas e internas, que sufrimos a diario.
  • Una primera medida es desconectarnos, de celulares, redes sociales, llamadas telefónicas, y demás, cuando necesitamos concentrarnos.
  • Tener un lenguaje explícito personal para nombrar a las distracciones en el momento que irrumpen puede ser muy útil. 
  • Practique sus habilidades de bloqueo de distracciones de forma consciente, incluso puede asociarlo con alguna actividad o movimiento físico. 
  • Otra técnica es limpiar su mente antes de encarar una actividad de mucha concentración, esto es, apague sus distracciones externas, coma algo rápido y liviano, o llame de forma breve a alguien que sepa que lo relajará. Así limpia espacio en su mente para el reto intelectual que se avecina. 
  • Cuando sufra un bloqueo, relájese, cambie de actividad, haga algo que lo distraiga, o deje el problema "estacionado" y vuelva a él más tarde o el siguiente día.
  • Simplifique el problema, separe sus partes, busque cómo conectarlo con otras experiencias o situaciones vividas en el pasado.

Mantenerse tranquilo bajo presión
  • El cerebro está programado por naturaleza para minimizar el peligro y maximizar la recompensa. La respuesta para minimizar el peligro siempre es más fuerte, rápida y duradera que la de maximizar la recompensa.
  • Cuando el cerebro percibe emociones o situaciones amenazantes su reacción defensiva toma muchos recursos cognitivos, por eso, nos cuesta mucho pensar de forma consciente cuando estamos tristes, enojados o sentimos cualquier sentimiento o situación como amenazante.
  • Cuando una emoción aparece, no es  sencillo para el cerebro suprimirla. 
  • Lo más conveniente es primer identificar la emoción y ponerle nombre. Por ejemplo, estoy ansioso, estoy enfadado, estoy desanimado. Identificar y nombrar le ayudará a manejar de mejor forma la situación.
  • Una vez identificado y nombrado ese sentimiento, lo siguiente es poner la atención en otra cosa. Algo que nos estimule, relaje o  tranquilice. Pero antes debemos haber identificado la emoción.
  • En muchos casos, cuando los sentimientos implican incertidumbre y pérdida de autonomía, puede ser que solamente identificar, nombrar y mover la atención a otra cosa no sea suficiente.
  • En esos casos necesitamos re-evaluar. Esto significa, re-interpretar un evento, re-ordenar nuestros valores o juicios, normalizar y aceptar el sentimiento, cambiar nuestra perspectiva, en todo caso, sin perder de vista que es solo nuestro cerebro "a la defensiva".  
  • En situaciones emocionales aún más complicadas, puede ser que no sea suficiente identificar y nombrar el sentimiento para luego poner atención en otra cosa, ni tampoco sea suficiente re evaluar. 
  • Para lo anterior, una tercera técnica es manejar sus expectativas, ya sea disminuirlas o cambiarlas. 
  • Las expectativas alteran lo que nuestro cerebro percibe, cómo reacciona y cómo trabaja. En un sentido positivo o negativo, las expectativas influyen mucho en nuestro cerebro y por ende, en la forma cómo pensamos, actuamos y nos sentimos.
  • Un buen ejercicio es tratar de identificar cuáles son nuestras expectativas en determinadas situaciones.
  • Lo mejor es manejar expectativas un poquito más bajas, de esa forma, si las supera se sentirá muy bien y en caso de no alcanzarlas recuerde que usted puede manejar de forma consciente su reacción a ello. 
Colaborar con otras personas
  • Las conexiones o relaciones sociales son una necesidad primaria para el cerebro, a veces tanto como comer o tomar agua.
  • Tener buenas relaciones es vital para la salud, así como para poder colaborar efectivamente con otras personas.
  • En primera instancia, cuando conocemos a alguien, rápidamente lo catalogamos como amigo o enemigo de forma inconsciente, lo cual afectará la efectividad de nuestra colaboración. 
  • Cuando conozcamos a alguien, debemos primero tratar de conectar en esa persona en un plano más "humano", en aras de poder luego colaborar de forma  más efectiva. Lo mismo sucede si lideramos o coordinamos grupos de trabajo, conectar en una perspectiva humana es un requisito para poder trabajar conjuntamente de forma más efectiva.
  • La sensación de justicia o injusticia es un sentimiento muy poderoso para el cerebro. Si unimos dicho sentimiento con las expectativas, en una relación con otra persona o grupo, puede constituirse en un elemento aún más poderoso. Por eso nos alegra mucho la amabilidad de un extraño o nos enfada mucho la traición de alguien cercano.  
  • Cuando nos relacionamos con otras personas deberíamos ser abiertos y transparentes, buscando que ambas partes tengas expectativas realistas y con sensación de equidad o justicia.
  • Hay que ser muy cuidadoso cuando el sentimiento de injusticia se combina con otras emociones fuertes como incertidumbre, autonomía o afinidad.
  • Existen cinco clases de experiencias sociales que nuestro cerebro trata como temas de vida o muerte: estatus, certidumbre, autonomía, afinidad y justicia (el autor los llama SCARF por sus siglas iniciales en inglés, status, certainty, autonomy, relatedness, fairness).
  • El manejo del estatus ejerce una influencia muy importante en el accionar de todas las personas en sus trabajos y en su vida en general. Cuando aumenta se activan nuestros circuitos cerebrales de recompensa, cuando decrece se activan los de amenaza o peligro.
  • El estatus es el componente más influyente del modelo SCARF, esto significa que, lo que la gente más intenta es construir y proteger su estatus en el trabajo.
  • Si "juegas contra ti mismo", en el tema de estatus, incrementas tu estatus sin amenazar a otros. En otras palabras ser humilde o modesto de forma auténtica.
  • En la relación con otras personas hay que ser muy cuidadoso con este tema. Hay que estar alerta si otra persona puede sentir amenazado su estatus, hay que ver de qué forma podemos elevar el estatus de la otra persona, o podemos bajar nuestro estatus para equipararlo al de la otra persona. Todo esto de forma auténtica para no caer en una manipulación cínica.
Facilitar el cambio
  • Muchas veces el feedback produce una amenaza para los componentes del SCARF de la persona, con lo cual al final dicho feedback no sirve para que la persona cambie su accionar, pues su cerebro activa los mecanismos de huida del riesgo.
  • Este feedback inefectivo sucede cuando damos sugerencias o analizamos nosotros mismos las causas del problema de otros.
  • Lo más efectivo para dar buen feedback y producir cambio en la otra persona es ayudarlo a que conozca sus propios procesos mentales y genere sus propias ideas. 
  • En concreto, si uno quiere provocar un cambio duradero o permanente en otra persona requiere tres fases: primero crear un ambiente tranquilo sin amenazas o riesgos para su cerebro, segundo ayudarle a enfocar su atención en las conexiones cerebrales requeridas para llegar a las soluciones o ideas requeridas en lugar de buscar las causas del problema, los culpables o darle nuestras propias ideas, y tercero hacer que esa persona vuelva constantemente a esas conexiones nuevas.
  • En la primera fase. No hay que tratar de propiciar el cambio cuando una persona se halla en estado de riesgo o amenaza, mejor, primero usemos elementos del SCARF para ponerlo en un modo recompensa, sin amenazas o riesgos, y que pueda pensar mejor. Es decir, aumentar su estatus, generarle más certidumbre, aumentar su autonomía, estimular su afinidad, fortalecer su sentido de justicia. 
  • En la segunda fase. Se pueda usar storytelling pero conlleva un riesgo, la gente puede ser sarcástica y además se requieren muy buenas historias y la habilidad de contarlas bien. Es más efectivo hacer preguntas que lleven al enfoque correcto. Estas preguntas deben ser provocadoras de un proceso de pensamiento que conduzca a la otra persona a producir sus propios insights o ideas. Acá se aplica el arte de hacer preguntas. Deben ser preguntas enfocadas en soluciones. Nunca use preguntas del tipo: qué hay malo en usted, lo que debe usarse es del tipo qué hiciste antes que funcionó, qué harías para mejorar esto, es decir, enfocadas en una solución. Lo otro muy efectivo es usar fijación de metas. Es decir, que la misma persona fije sus metas y las acciones para llegar a ello. 
  • En la tercera fase. Para hacer que la gente vuelva constantemente a sus nuevas conexiones se puede usar la colaboración. En el trabajo esto implica generar sistemas y procesos que permitan a la gente volver constantemente a esas conexiones cerebrales nuevas y trabajar de forma conjunta en ellas, por ejemplo, utilizando reuniones para ello. Más poderoso aún es tratar que la gente reconozca sus propios procesos mentales y ayudarles a que ellos apliquen los mismos principios e ideas que se hablan en este libro. 







jueves, 26 de marzo de 2020

Cómo hacer que el otro lado en una negociación juegue limpio



Imagine que su empresa recibe un reclamo de un cliente, quien dice haber sufrido una pérdida de 10 millones debido a un desperfecto o error del producto o servicio que usted le vendió. A continuación, usted encarga a su personal que prepare una estimación del daño. Dicho cálculo, de forma honesta, es que la pérdida fue de 5 millones. Ahora, le toca negociar...¿qué sucederá muy probablemente? que su empresa ofrezca 1 millón...

Así inicia un artículo muy interesante que publicaron Max Bazerman y Daniel Kanhneman en Harvard Business Review para presentar una propuesta que busca mejorar las negociaciones: El desafío de arbitraje de oferta final  (The final offer arbitration challenge).

¿Cómo funciona? En pocas palabras, un lado de la negociación presenta una oferta objetivamente justa, desafiando al otro a hacer su mejor oferta y luego permitir que un árbitro decida cuál de los dos es más razonable. A diferencia de un arbitraje regular, el arbitro no puede asumir una posición intermedia, sino que debe seleccionar una de las dos propuestas.

Este esquema de arbitraje se usa en el campo legal. Hay antecedentes de ello en el campo laboral por ejemplo, de hace muchos años.

Lo novedoso acá es usarlo como estrategia para tratar de que la negociación inicie con ofertas razonables desde ambos lados, para así evitar el tedioso y a veces conflictivo proceso de negociación que arranca desde posiciones poco razonables. Por ejemplo, en el caso inicial, si una empresa inicia en 10 millones y la otra en 1 millón,el proceso será muy agotador para quizá llegar a 5 millones. Pero si una parte propone el desafío, es más probable que la otra inicie la negociación con una posición de partida más razonable. Eso es lo que busca el desafío.

Este desafío no funciona en toda ocasión por supuesto. Los mismos autores nos sugieren cuatro condiciones ideales para aplicarlo:

1) Usted ha efectuado una oferta razonable, mientras que la oferta de la otra parte es irrazonable.

2)   Usted tiene claro y confía en lo que constituye una resolución justa en este caso.

3) Llevar la disputa al plano legal no es viable o muy costoso.

4) Ninguno de los lados en la negociación puede "salirse" fácilmente de la negociación.

En el contexto citado y aplicándolo correctamente, este esquema puede convertirse en un valioso elemento para nuestras negociaciones.

Si gusta ver el artículo completo (en inglés) le dejo la referencia al final.

Como siempre, me gustaría conocer su opinión.


Referencia
Bazerman, Max.; Kahneman, Daniel. How to make the other side play fair. Harvard business review, 2016, vol. 94, no 9, p. 16.
https://store.hbr.org/product/how-to-make-the-other-side-play-fair/r1609f?sku=R1609F-PDF-ENG



jueves, 23 de enero de 2020

Sea ambidextro, combine la explotación y exploración de conocimientos


En la jerga académica decimos que una empresa u organización puede explotar sus recursos y
conocimientos así como explorar nuevos recursos y conocimientos. La investigación académica señala que existen empresas que son muy buenas explotando, mientras que otras explorando. Cuando cuando una empresa es buena en ambas dimensiones, usamos un nombre pretencioso como ambidextro, es decir, una empresa ambidextra es aquella que hace bien ambas cosas, explotar y explorar nuevos recursos y conocimientos.

Si hacemos una analogía con las personas, también podemos ver gente que es muy buena explotando sus conocimientos, aquello que saben hacer bien, aunque no se preocupan por aprender cosas nuevas. Asimismo, vemos otras personas muy buenas aprendiendo cosas nuevas aunque no tan buenas poniéndolas en práctica.

¿Con cuál de ellas se identifica usted?

Y lo más importante. Ahora que estamos en inicio de año y es época de proponerse cosas nuevas, trate de ser una persona ambidextra. Esto significa, busque aprender nuevas cosas, póngalas en práctica y siga perfeccionando lo que ya hace bien.

Le deseo un venturoso y ambidextro año 2020

martes, 10 de diciembre de 2019

Los libros que más me impactaron en 2019



Al aproximarse la época navideña y de fin de año, quisiera compartir los libros que más me impactaron en 2019, quizá pueda despertar su interés por leerlos. O puede regalarlos o sugerirlos de regalo...




En temas de desarrollo personal hay dos autores que realmente me impactaron y recomiendo mucho leer.

1- Daniel Kanheman con su libro "Pensar rápido, pensar despacio". Este es un libro sumamente útil si queremos mejorar la forma en la cual pensamos, conocer nuestros sesgos y tomar mejores decisiones. Kanheman en un psicólogo que ganó el premio Nobel de Economía por sus investigaciones en estos temas de la conducta humana y su toma de decisiones. Aunque el libro es del año 2011 hasta este año vino a dar a mis manos ( a mi Ipad mejor dicho). Lo recomiendo.

2- Yuval Noah Harari es un autor que se ha constituido en algo así como un filosofo moderno. Sus libros son impactantes y cambian la forma de pensar, o al menos te ponen a pensar, en muchos temas. Este año leí dos de él: "Sapiens de animales a dioses" (del año 2014) así como "21 lecciones para el siglo 21" (2018). Ambos altamente recomendados pero ojo, las ideas de Harari no son de fácil digestión, hay que ir con la mente abierta y una perspectiva amplia.   





En temas profesionales, un autor fue mi favorito este año. También provocador de cambios en las ideas que tenía.  

3- Mike Michalowicz. El escribe temas sobre pequeñas y medianas empresas, especialmente aquellas que están tratando de crecer. Aquellas  que ya han superado el valle de la muerte inicial pero quieren crecer.  Empecé su libro "Clockwork: Design Your Business to Run Itself" (2018) el cual me encantó. De hecho estoy leyendo sus restantes libros, inicié con "The Toilet Paper Entrepreneur" y ahora estoy con "Pumpkin Plan". Son libros muy buenos y prácticos.





Para cerrar, algo de ficción pues no todo puede ser trabajo o desarrollo.

A mi siempre me ha gustado mucho leer un libro ambientado en alguna ciudad que estoy visitando o que quiero ir algún día. Este año me leí varios libros muy entretenidos en ese sentido, pero, más allá de decirle cuales fueron, mi recomendación es que intente esto. 

Si va a visitar una ciudad busque un libro ambientado en dicha ciudad, una novela o cuentos, y léalo. Eso le dará mayor placer a su viaje. Si en sus planes no está viajar en el corto plazo, escoja un libro ambientado en una ciudad que le gustaría conocer, haga planes de cuando la visitará y empiece leyendo esa novela. Le aseguro que incrementará su motivación y su decisión de algún día ir por ahí.




Me gustaría mucho conocer sus recomendaciones de lectura también.