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martes, 1 de abril de 2025

Seis habilidades para pensar estratégicamente


1. Reconocimiento patrones.

2. Análisis de sistemas.

3. Agilidad mental. 

4. Resolución estructurada de problemas.

5. Visión de futuro.

6. Inteligencia política.


Estas seis habilidades son las que propone Michael D. Watkins en su libro que recientemente leí titulado "Las 6 disciplinas del pensamiento  estratégico", entendiendo este concepto como el conjunto de disciplinas mentales que usan las personas para reconocer las posibles amenazas y oportunidades, establecer prioridades para centrar la atención y movilizarse junto con la organización en pro de prever y aplicar soluciones que permitan seguir avanzando.


El autor propone en primera instancia tres habilidades que permiten reconocer y priorizar para luego desarrollar otras tres que llevan a movilizarse y actuar. Le invito a que veamos brevemente de qué trata cada una.


1. Reconocer patrones es la capacidad que tiene el cerebro para identificar y detectar regularidades o patrones en el mundo que nos rodea. Esta capacidad implica observar el entorno y aprovechar los modelos mentales que uno posee para "darle sentido" a lo que está ocurriendo. En pocas palabras acá se trata de identificar lo realmente importante.


2. Analizar sistemas es poder construir modelos mentales de áreas complejas como por ejemplo el entorno competitivo de las empresas. Consiste en poder descomponer los fenómenos complejos en subcomponentes, comprender como interactúan, para determinar relaciones de causa-efecto. En pocas palabras, armar modelos simplificados de situaciones complejas.


3. La agilidad mental consiste en la capacidad de cambiar fluidamente de nivel en el cual pensamos (poder ver el árbol enfrente nuestro pero también el bosque) junto con jugar la partida, es decir, concentrarse en las partidas que se requieren jugar en el momento adecuado. Dicho en corto, observar los desafíos y oportunidades desde distintas perspectivas.


4. La resolución estructurada de problemas requiere que seamos capaces de identificar a las partes interesadas más importantes, enmarcar la situación, generar posibles soluciones, evaluarlas y seleccionar una o varias para finalmente ponerlas en práctica. En pocas palabras pensar sistemáticamente en los problemas y desarrollar posibles soluciones.


5. La visión de futuro es la capacidad de imaginar posibles futuros ambiciosos pero alcanzables para luego movilizar a las personas en busca de ello. Dicho de otra forma, visualizar futuros deseables y motivar a las personas para hacerlos realidad.


6. La habilidad política es poder desenvolverse en un entorno (interno y externo) que combina personas inteligentes y ambiciosas con intereses organizacionales y personales que enfrentan problemas ambiguos de manera conjunta. Implica saber construir alianzas que te permitan avanzar.


El libro trae muchos ejemplos, preguntas y ejercicios para poder desarrollar estas disciplinas o habilidades. Además, en nuestro canal de YouTube "Si me lo hubieran dicho antes" hicimos un par de programas dedicados a este tema. Le dejo los links del libro y vídeos por si desea profundizar.

Libro

Video parte 1

Video parte 2


     



viernes, 20 de diciembre de 2024

5 libros que sugiero leer en esta época (o regalarlos)

Los libros que más me han impactado en este 2024 y que recomiendo leer o regalar en estas épocas navideñas y de inicio de año.


1) Potencial oculto: La ciencia de conseguir grandes cosas. 

Por este libro Adam Grant, recibió varios premios. Su mensaje central es que tendemos a reconocer el talento extraordinario de algunas personas pero eso hace que olvidemos o menospreciemos  a  quienes les ha costado mucho más llegar a grandes hazañas o éxitos. Por medio de diversas historias de éxito  y sustentado en investigaciones científicas, Adam Grant nos propone que para alcanzar el éxito o liberar el potencial oculto para ello, se requiere una mezcla de tres elementos: carácter, estructuras de motivación, y sistemas de oportunidades para abrir puertas y ventanas. 


2) Misbelief: What makes rational people believe irrational things

El título habla por si solo, ¿qué hace que una persona racional crea en cosas irracionales, como teorías conspiratorias y cosas por el estilo? A partir de una experiencia personal y con mucho sustento científico Dan Ariely propone el "misbelief" (falsas creencias) como un estado psicológico que actúa como un juego de lentes por medio de los cuales una persona ve el mundo, razona y lo describe a otros. Y además lo conceptualiza como un proceso, no como un estado. Cuando una persona empieza a cree en falsas creencias entra en una especie de túnel o embudo donde va cayendo y que se compone de cuatro elementos: emocional, cognitivo, personalidad y social.  


3)  La fórmula V/T de la innovación y mi travesía para encontrarla.  

Andrés Martínez es un emprendedor innovador colombiano que conocí cuando estaba visitando empresas para un libro que publicaré próximamente sobre cómo consolidar la innovación en las empresas pequeñas. En este libro narra en primera persona su travesía en busca de la innovación. Es un libro entrañable, personal y que inspira. Recomendado para quienes desean emprender e innovar.

4) Empresas innovadoras: cómo empezar a innovar en su empresa sin gastar una fortuna y con poco riesgo. 

Este es de mi cosecha. En este libro, segunda edición, trato de guiar paso a paso a las personas a cargo de empresas que quieran empezar a innovar sin gastar una fortuna y con poco riesgo. Hablamos de tres grandes bloques de temas: innovar con sentido estratégico y no por ocurrencias, técnicas concretas para innovar, y consejos para que la innovación perdure.

5) El problema final
Algo más liviano para finalizar esta lista. Arturo Pérez Reverte escribe un libro que le permite , creo yo, hablar de cosas que le gustan mucho (historias de Sherlock Holmes y del cine) rindiendo homenajes a esos temas pero además con una historia digna de un caso de Sherlock Holmes. Es muy creativo pues usa una historia que atrapa pero en el medio de ella inserta muchas referencias a los temas mencionados. Entonces tenemos un libro que se convierte en un homenaje pero al mismo tiempo con una historia muy entretenida, sobre el caso de un asesinato. Es la mejor forma de rendir homenaje a esos temas. 

A continuación las imágenes y links de los libros.






     


                    
                                






viernes, 1 de noviembre de 2024

El segundo de los cuatro dolores de crecimiento en una empresa

En nuestro post anterior decíamos que una empresa usualmente atraviesa por dolores de crecimiento y poníamos de ejemplo el caso típico de una pequeña empresa que le empieza a ir bien, por lo cual recibe más pedidos o clientes de los que puede atender con buena calidad. Y señalamos que, si ese crecimiento no se sabe administrar puede ser letal. 

Esos dolores del crecimiento pueden ser en términos generales de cuatro tipos. El primero que hablamos en el post previo fue carencia de personal, acá puede leerlo:  Post previo

El segundo, que abordaremos en esta publicación, se refiere a falta de procesos para que el producto o servicio siempre tenga la misma calidad (es decir, operaciones y actividades).

Para empezar a "tratar" este dolor en primera instancia analice estos escenarios y determine en cual se halla su empresa actualmente, en cuanto a la eficiencia con la cual ejecuta sus operaciones o actividades:

1. Opera de forma aceptable pero las funciones no están “formalizadas” y se tienen algunos “cuellos de botella” o ineficiencias.

2. Opera bien, pero las funciones no están formalizadas y se depende de pocas personas claves.

3. Opera muy bien, con funciones formalizadas y no hay excesiva dependencia de ciertas personas claves.

4. Opera excelente, con funciones formalizadas y sin depender de pocas personas claves. 

Claramente el escenario ideal sería el cuarto, pero no todas las empresas lo han logrado alcanzar. Algunas acciones que se podrían tomar para ello son las siguientes:

  • Determine cuáles son sus procesos más relevantes y trate que esos sean en primera instancia los más eficientes.

  • Revise su equipo de trabajo y la relación con los procesos más relevantes.

  • ¿Hay oportunidades de ajustar mejor su equipo de trabajo, las funciones y la eficiencia?

  • Aprenda a delegar por resultados.

Recordemos que estas acciones deben ligarse con las anteriores tratadas en el post previo en materia de talento humano y con las próximas que analizaremos en temas de coordinación entre comunicación y recursos, así como dinero o capital para operar.


 



lunes, 1 de julio de 2024

Cinco formas de hacer preguntas más inteligentes

Hacer preguntas de forma inteligente se está convirtiendo cada día más en una capacidad fundamental para las personas y las empresas. Los avances en Inteligencia Artificial (IA) han producido que pasemos de un esquema donde lo importante era tener respuestas inteligentes a otro donde lo que importa es la capacidad de hacer preguntas inteligentes. Quienes hayan trabajado con los nuevos sistemas de IA generativa como ChatGPT por ejemplo, habrán podido experimentar esto de primera mano. Además, los negocios se mueven en un entorno más rápido, en el cual abunda la información (las respuestas) y lo relevante es cómo llegarle a esa información de forma efectiva y ágil (las preguntas).


A raíz de lo anterior quiero compartir los principales puntos de un artículo que leí recientemente que me parece es muy valioso para estos fines. En el mismo, los profesores Arnaud Chevallier, Frédéric Dalsace, y Jean Louis Barsoux, basados en una investigación de varios años, proponen cinco tipos de preguntas que deberíamos conocer, saber plantear y balancear. Veamos brevemente cada una.


Investigativas

El primer tipo de preguntas que proponen son del estilo ¿Qué y por qué? Estas deben plantearse primero porque nos permiten clarificar el propósito de lo que estamos haciendo. Además nos permiten establecer qué debemos saber y aprender para alcanzar ese propósito establecido. Ejemplos de ellas ¿Qué queremos alcanzar realmente?, ¿Por qué sucedió esto?, ¿Cuáles son las causas y efectos de una situación? Este tipo de preguntas en última instancia busca identificar y analizar un problema o situación en profundidad.


Especulativas

Muchas veces es vital reformular un problema o buscar soluciones creativas para el mismo, para lo cual las preguntas especulativas son una excelente opción. En este caso hablamos de interrogantes como ¿Y si...?, ¿Qué más? Estas preguntas permiten abordar el problema o reto de forma más amplia y cómo decíamos buscar soluciones alternativas. Otros ejemplos serían ¿Cuáles otros escenarios podrían darse?, ¿Podemos hacer esto diferente?, ¿Qué cosas podemos simplificar, cambiar o eliminar?


Productivas 

En este caso las preguntas se orientan a evaluar la disponibilidad de talento, capacidades, tiempo y otros recursos con el fin de valorar la implementación de las soluciones propuestas. Acá estamos hablando del ¿Cómo?, ejemplo serían ¿Cómo podemos hacerlo?" "¿Cómo sincronizaremos nuestras acciones?". "¿Cómo mediremos los progresos?, ¿Cuál es el siguiente paso?, ¿Tenemos los recursos requeridos?


Interpretativas

Redefinir continuamente la cuestión central, ir más allá de la superficie y preguntar ¿De qué trata realmente este problema? es el objeto de las preguntas interpretativas. Estas preguntas caen muy bien después de las anteriores (investigativas, especulativas y productivas) porque permiten una especie de seguimiento. Muestras de este tipo serían ¿Cuál debería ser nuestro objetivo central?, ¿Cómo esto se alinea con nuestra meta?, ¿Qué podemos aprender de esta nueva información?


Subjetivas

Finalmente los autores proponen dejar espacio para preguntas que lidien con las reservas personales, frustraciones, tensiones y agendas ocultas que pueden desviar la toma de decisiones, es decir con aspectos emocionales. Usualmente no son temas que se hablen de forma explicita en los negocios, pero la experiencia demuestra que son muy importantes de considerar. Algunas de ellas son ¿Cómo nos sentimos realmente con esta situación?, ¿Qué aspectos nos preocupan?, ¿Estamos todos realmente alineados?, ¿Le hemos consultado a las personas correctas?


Conociendo este tipo de preguntas, tratando de balancear el tiempo que dedicamos a cada una, compartiéndolas con nuestros equipos y promoviendo que todas las personas las tengan en cuenta, podemos mejorar individual y colectivamente nuestra capacidad de preguntas de forma más inteligente.


Si gusta leer el artículo completo (en inglés) le dejo la referencia a continuación: 

Arnaud Chevallier, Frédéric Dalsace, y Jean Louis Barsoux. "The art of asking smarter questions". Harvard Business ReviewMay–June 2024









 









martes, 6 de junio de 2023

4 enfermedades que pueden dañar su cultura organizacional

La cultura organizacional -como es sabido por muchos de ustedes- es el conjunto de creencias, valores, normas y reglas que regulan el comportamiento de las personas en una organización, ya sea una empresa privada con o sin ánimo de lucro, estatal u cualquier otro tipo de organización. La cultura es ese grupo de pautas de comportamiento y expectativas que adquirimos al interactuar con las personas dentro una organización.

Para comprender mejor cómo se manifiesta la cultura organizacional, podemos considerar un ejemplo concreto. Imaginemos que una empresa quiere promover una cultura organizacional que se rija por la excelencia, la innovación y el trabajo en equipo. En sana teoría, estos valores deberían reflejarse en las normas y reglas establecidas. Además, esa cultura organizacional debería pecibirse en el comportamiento de las personas que laboran allí. Pero en muchos casos tenemos "culturas enfermas" que impiden que esos valores definidos por una organización se materialicen y provocan que queden solamente como buenas intenciones.

La investigación científica señala que la cultura organizacional es el producto de un par de equilibrios que toda organización enfrenta: resultados vs. relaciones humanas, así como reglas vs. riesgos. Si esas dos relaciones no se manejan de forma equilibrada surgen cuatro posibles "enfermedades" que dañarán su cultura, a saber: toxicidad, mediocridad, burocracia, y anarquía

Veamos las dos primeras enfermedades que se pueden producir por el desequilibrio entre resultados y relaciones humanas.

La primera enfermedad, una cultura tóxica, se produce cuando se prioriza los resultados sin importar las relaciones. Es decir, solo importan los resultados aunque para ello no se trate bien a las personas. Es en estos casos cuando vemos que la organización tolera la falta de respeto, el abuso, la exclusión, las decisiones poco éticas y las acciones egoístas y despiadadas. En estas empresas no se despide a la gente por esos comportamientos, peor aún, se les asciende.

La segunda enfermedad, una cultura mediocre, sucede cuando nos vamos al otro extremo de esta relación, se valora las relaciones a costa de los resultados. No existe la responsabilidad. La gente está tan preocupada por llevarse bien que acaba renunciando al buen trabajo. En la mediocridad, aunque hagas un trabajo terrible, puedes salir adelante siempre que caigas bien a la gente. 

Las otras dos enfermedades pueden surgir del desequilibro entre reglas y riesgos.

La tercera enfermedad, una cultura burocrática, ocurre cuando en una cultura todo son normas, nada de riesgos. Las nuevas ideas se ven como amenazas al statu quo. La gente se aferra al proceso y se resiste a la creatividad y al cambio. Consideran que cuestionar la forma en que siempre hemos hecho las cosas es una blasfemia. Hay burocracia por todas partes, y hasta si quieres ir al baño, tienes que seguir un procedimiento y rellenar papeles.

La cuarta enfermedad es la anarquía, acá pasamos al otro extremo, cualquiera puede hacer lo que quiera, sin importar la estrategia ni la estructura. Nadie aprende del pasado ni se pone de acuerdo. No hay procesos ni reglas. Es puro caos.

Ahora bien, ¿cómo podemos cambiar una cultura enferma? En primer lugar, tengamos claro que la persona que funda o crea la empresa es la principal edificadora de la cultura, la evidencia de la investigación científica al respecto es clara. Luego de eso se hallan las gerencias, a mayor nivel mayor impacto tendrá en la cultura de la organización.

Esto quiere decir que el compromiso de esas personas debe ser claro y fuerte, si esas personas, fundadoras o gerencias, no se involucran, es muy poco lo que se podrá hacer. Si usted está en una organización con una cultura enferma y es claro que quienes lideran esa organización no desean cambiar, mi consejo sería que si puede mejor salga de esa organización. Si no puede hacerlo trate de hacer su mejor trabajo en dicha organización y busque un hobby o una actividad que le apasione y le llene en su tiempo libre.

Si las máximas autoridades si desean cambiar la cultura, los pasos a seguir son "sencillos". En primer, lugar deben identificar cuáles son los valores que desean vivir en la organización (digamos para seguir con el ejemplo inicial que excelencia,  innovación y trabajo en equipo). Luego esos valores deben ser compartidos por todas las personas de forma tal que cuando se le pregunta a la gente todos coincidan en la respuesta. Esta es la parte fácil, como cuando vemos en las organizaciones logos, pancartas, rotulos, material de oficina y un sinfin de material publicitario donde se exponen los valores que caracterizan a la organización.

Luego de esa fase sencilla de compartir los valores viene la hora de la verdad, hay que vivirlos.  Esta es la parte retadora, llevarlos a la realidad. Esto se hace en el día a día, con ese cumulo de pequeñas decisiones que se van tomando y que permean la cultura de la organización. Como decía un autor es la parte oculta del iceberg o las raíces del arbol, cosas que no se ven pero que influyen mucho en la cultura de la organización. Y casi siempre son moldeadas por las personas que lideran la organización. 

Si usted se halla en una posición donde puede moldear esa cultura (ya sea en una organización completa, un departamento o unidad dentro de la misma) algunas acciones que le pueden ayudar a fomentar la cultura que desea son las siguientes. 

Trate decididamente de ser consistente en sus decisiones y la cultura. Es decir, que sus decisiones respaden esa cultura que usted desea. Sea explícito y explique por qué ha tomado cierta decisión y cómo espera que eso impacte en la cultura organizacional. Identifique situaciones, actuaciones o decisiones de otras personas que sean consistentes con esa clutura y conviértalas en "historias" dentro de la organización. Incentive o premie a las personas que actúan en concordancia con la cultura que sea materializar. Invite a las demás personas para que propongan formas en las cuáles se puede materializar la cultura organizacional que desean para su organización u empresa.

Recuerde que la cultura organizacional es vital para que una organización alcance sus resultados. De nada valen estrategias, planes y proyectos si la cultura no es apropiada. Como dice la famosa frase atribuida a Peter Drucker, la cultura se come a la estrategia en el desayuno. Por ende, trabajar en la cultura es una de las funciones mas poderosas que puede tener una persona que lidera una organización.

Este post se basa en buena medida en un podcast que escuché recientemente titulado "The 4 Deadly Sins of Work Culture" por Adam Grant. Si gusta escucharlo (en inglés) puede hacerlo acá: Podcast





 



martes, 9 de agosto de 2022

Preguntar es importante, 5 consejos para mejorar esa habilidad

La capacidad o habilidad de hacer buenas preguntas es muy importante para resolver problemas, innovar y mejorar el desempeño, tanto en nuestra vida personal como profesional. Pero conforme crecemos hacemos cada vez menos preguntas. Para verificar esto, nada más ponga atención a un niño o niña de unos cuatro o cinco años, cuantas preguntas hace y luego compárelo con un adolescente o adulto. Conforme crecemos la sociedad nos enseña que preguntar es "irrespetuoso", que nos hace ver mal o que es falta de educación, y entonces dejamos de preguntar. 

No obstante, existe mucha evidencia científica que saber plantear las preguntas adecuadas es la base para resolver problemas efectivamente o para innovar en cualquier ámbito. Entonces, ¿cómo podemos retomar esa capacidad de preguntar? Practicando indudablemente, para lo cual les comparto algunas ideas de diversas investigaciones que he analizado y puesto en práctica:

1. Cultive una mentalidad interrogativa. Constantemente plantéese preguntas a usted mismo y quienes le rodean. Trate de ser consciente de cuanto pregunta y propóngase preguntar más. 

2.  Pregunte por qué y por qué no, y qué pasaría si... Existen diferentes tipos de preguntas, trate de practicarlas todas. Por ejemplo, las preguntas de por qué y por qué no son especialmente útiles comprender cosas mientras que las de qué pasaría son muy efectivas para desafiar suposiciones (estas para innovar son las más potentes).

3. Imagine cosas opuestas Una forma efectiva de forzarnos a pensar en preguntas (por cierto, al cerebro no le gusta esto, hay que forzarlo un poco) es imaginar cosas opuestas a las que estamos analizando o damos por sentado. Cuando podemos unir dos cosas opuestas es cuando surgen ideas más potentes o innovadoras. Un buen ejemplo acá es cuando jugamos de "abogado del diablo". 

4. Use limitaciones para generar preguntas. Otra forma efectiva de generar preguntas es auto imponernos limitaciones, las cuales serán las catalizadoras de nuevas preguntas y con ello ideas. Por ejemplo, ¿qué pasaría si un competidor imitara nuestro principal producto?, ¿qué sucedería si nuestro principal proveedor deja de vendernos?, ¿qué haríamos si nuestro principal cliente deja de comprarnos? Ese tipo de preguntas, provenientes de limitaciones en el entorno, nos ayudarán mucho por ejemplo en procesos de planificación.

5. Practique lluvias de preguntas (en lugar de ideas).  La mayoría de personas les resulta familiar o intuitivamente pueden comprender lo que es una lluvia de ideas, pero Hal B. Gregersen, profesor del MIT y uno de los mayores investigadores en el tema de preguntar, propone que mejor hagamos lluvia de preguntas. Las reglas son parecidas, por ejemplo, en un grupo de cuatro personas alguien propone un reto, problema o algo que necesita solución, pero en lugar de empezar a generar ideas se generan preguntas. Durante cuatro minutos solo se permiten hacer preguntas, nada de respuestas, explicaciones, justificaciones ni comentarios, solo preguntas. Luego de ese período se analizan las preguntas y muchas veces el problema original se debe reconfigurar o la solución es más rápida de alcanzar. 

Así que ya lo sabe, preguntar no es mala educación, no es malo, todo lo contrario, es el principio para tomar mejores decisiones, generar más innovación y aprender mejor.








martes, 21 de junio de 2022

Procrastinar moderadamente puede mejorar su creatividad

Empecemos por definir procrastinar, pues me parece que es un verbo poco conocido (aunque frecuentemente todos procrastinamos). Según la Real Academia Española es "diferir o aplazar". Podemos ampliarlo un poquito señalando que es aplazar el inicio o el progreso de una tarea.


Aunque está muy extendida la idea que procrastinar no es bueno, una reciente investigación de los profesores Jihae Shin y Adam Grant efectuada simultáneamente en Estados Unidos y Corea del Sur encontró que hasta cierta medida procrastinar puede ser beneficioso para la creatividad. Técnicamente hablando lo que encontraron fue una relación curvilínea entre procrastinación y creatividad. 


La investigación se basó en experimentos y una encuesta. En Estados Unidos utilizaron experimentos, invitaron estudiantes universitarios y les pidieron que resolvieran algunos retos relacionados a temas de emprendimiento bajo ciertas condiciones, pero los tentaron a procrastinar poniéndoles vídeos graciosos de YouTube mientras se suponía deberían estar resolviendo los retos. Como eran experimentos de laboratorio pudieron manipular "cuanta tentación" le ponían a las personas y dividirlas en grupos acorde a ello. El resultado fue que los participantes sometidos a condiciones de procrastinación moderada generaron más ideas creativas  que las personas sometidas a baja o alta procrastinación. 


En Corea la investigación fue con empleados de una empresa de muebles a quienes se les pasó una encuesta para que respondieran cuánto procrastinaban en su trabajo. Posteriormente se pasó otra encuesta a los supervisores de esos empleados (ambas encuestas de forma separada y anónima) para que calificaran el nivel de creatividad que percibían de cada uno de los empleados. Al unir las respuestas se vio un efecto similar al de los experimentos. Las personas que dijeron procrastinar moderadamente fueron calificados como más creativas por sus supervisores en contraste a los altos o bajos procrastinadores.


¿Entonces todos a procrastinar? No tan rápido. En primer lugar recordemos que los resultados fueron positivos en "procrastinación moderada". Quizá el mensaje de fondo de la investigación es que en el proceso creativo siempre necesitamos un período de tiempo en el cual el reto, problema o necesidad que necesitamos afrontar de forma creativa requiere "ser absorbido" en nuestra mente sin presiones ni restricciones de tiempo. A veces queremos ser creativos e innovadores contra el reloj, pero este resultado podría estar diciéndonos algo así como primero veamos esto sin premuras, dejemos que el proceso de incubación mental que predispone a la creatividad corra en nuestra mente. Dejemos que esa idea fluya por el subconsciente y no apresuremos las cosas en esta etapa. Procrastinemos un poco para ganar este tiempo de "absorción".


Si gusta leer el artículo completo (en inglés) esta es la referencia:


Jihae Shin and Adam M. Grant. "When Putting Work Off Pays Off: The Curvilinear Relationship between Procrastination and Creativity". Academy of Management Journal 2021, Vol. 64, No. 3, pp. 772–798. https://doi.org/10.5465/amj.2018.1471






martes, 4 de enero de 2022

Los mejores libros que leí y podcast que escuché en 2021

Al finalizar cada año me gusta compartir los mejores libros que leí y últimamente además los mejores podcast que escuché, todo usualmente relacionado con desarrollo personal así como  administración y negocios.


Siguiendo con la tradición, les comparto mis seleccionados del recién concluido 2021.

Libro de desarrollo personal: Ideas. Historia Intelectual de La Humanidad por Peter Watson. 

Es un libro sumamente retador de leer, el autor hace un recorrido desde las primeras ideas de la humanidad, el fuego, el lenguaje, el concepto de dios, hasta los días de inicio del siglo XX con los avances en física, química y ciencia. Es extenso pero deja muchísimas enseñanzas, hace pensar, cuestionarse y analizar. Hay que ir con una mente abierta y crítica para su lectura, pero vale la pena. Disponible en español e inglés.

Libro de negocios o administración: Think again por Adam Grant (título en español Piénsalo otra vez)

Estrictamente hablando quizá no sea un libro de negocios, pero quien lo escribe es un psicólogo que trabaja en una escuela de negocios de una universidad en Estados Unidos y el libro tiene muchos ejemplos de empresas, así que vamos a clasificarlo como negocios.

Su mensaje es muy claro, la importancia de pensar de nuevo las cosas, de no aferrarnos a concepciones preconcebidas. De desaprender para luego aprender de nuevo. Es un mensaje sencillo pero difícil de aplicar en un mundo que promueve e incentiva lo contrario, la seguridad, las mejores prácticas, la firmeza, la claridad de objetivos. Incluso para mi mismo fue difícil de digerir.

El libro está plagado de historias, incluso en algunos casos me pregunté cómo lo aplicaba, sentía que me hacía falta esa parte práctica, pero al final lo compensa con creces, ofreciendo un acápite final con los 30 consejos prácticos más importantes, consejos súper prácticos para el día a día. Disponible en español e inglés.

Libro de ficción: El Asirio por Nicholas Guild  

Como no solo de desarrollo personal y negocios se vive, incluyo una recomendación para libros de ocio. Quienes me conocen saben que me encanta leer novela histórica. Pues en ese sentido encontré un tesoro medio oculto que es un blog dedicado solo a ello (https://franzabaleta.com/index.php) y una de sus recomendaciones es este libro, El Asirio. Honestamente no le tenía mucho expectativa pero lo devoré, y seguí de una vez con la segunda parte "La estrella de sangre". Personajes adorables, vívidos retratos de la época donde se ambienta (Siglo VII a.C. en Asiria), una investigación histórica sólida de respaldo y muchos momentos memorables dejan este libro. Lo recomiendo. Disponible en español e inglés.

Podcast:  After hours

Este podcast es producido por tres profesores de la Universidad de Harvard, tratan temas de diversa índole aunque siempre ligados de alguna forma con el mundo de los negocios. Está disponible solo en inglés. Son muy divertidos, se aprende mucho y está uno al día con muchos temas interesantes en el mundo empresarial. Además, en cada episodio (semanal) proponen libros, sitios web, apps o series de Netflix (los tres son fanáticos) para ver. Es ideal para cuando uno va manejando o está haciendo ejercicios.

Y finalmente como de costumbre nuestro canal en Youtube "Si me lo hubieran dicho antes" así como mi propio libro " Empresas innovadoras: cómo empezar a innovar en su empresa sin gastar una fortuna y con poco riesgo" no podían faltar en esta lista. En ambos tratamos de aportar con conocimiento fresco y útil para personas involucradas en el mundo de los negocios.

Finalizo este post deseando que el 2022 traiga muchas cosas buenas en el ámbito personal y profesional para usted que me honra con su lectura.

Como siempre, me encantaría leer sus comentarios.






martes, 30 de noviembre de 2021

Preguntas para planificar el año 2022

Nos acercamos a la época que en muchas empresas se evalúa lo alcanzado durante el año y se planifica el siguiente (temporada de planes estratégicos lo llama mi colega Erick Guillén). En este tiempo de crisis por la pandemia y todas sus secuelas, quizá, va a ser más retador, pues el trajín diario en tiempos de crisis se agudiza y será más difícil detenernos para evaluar y planificar. No obstante, hay que tratar de hacerlo.

Ya sea con algo estructurado y formal como un plan estratégico o con algo menos formal, es tiempo de plantear preguntas que al responderlas, nos lleven a mejorar nuestras empresas (también aplica para las personas).

En este post corto, le propongo preguntas que podría o debería plantearse junto con su equipo de trabajo.

¿Qué nos enseñó la crisis?, pero más importante aún, ¿Cómo mejoré durante la crisis y cómo seguiré aplicando lo que aprendí?  

¿Qué cambio experimentaron nuestros clientes y de qué forma me adapté a ello? ¿O fallé al intentarlo?

¿Qué aprendí de mi equipo de trabajo, de las personas con las cuáles interactuó y de que forma mejoré mi relación con ellos?

¿Cómo manejé mi relación con los proveedores y de qué forma aprovecharé eso para el beneficio de mi empresa?

¿Cuáles nuevas oportunidades y amenazas surgieron durante la pandemia y cómo las aprovecharé o enfrentaré?

La pandemia ha ocasionado mucho dolor y sufrimiento, pero a la vez nos ha dejado ver cómo personas, empresas y organizaciones han sacado lo mejor de si mismas para vencer los obstáculos. Eso que hemos aprendido, mejorado y superado no se puede simplemente olvidar cuando vayamos retornando a la "normalidad", sería un desperdicio enorme. 

Una frase expresada por Rahm Emanuel, político estadounidense, señala: Nunca permitas que una buena crisis se desperdicie. Es una oportunidad para hacer las cosas que alguna vez pensaste eran imposibles.

Parafraseándolo, ahora es tiempo de permitir que la crisis sea de provecho, que nos lleve a seguir haciendo las cosas que aprendimos durante ella. 

lunes, 1 de noviembre de 2021

Una marca poderosa sin contacto directo con su consumidor final: ¿es lo que busca corregir Zepol o hay algo más?

Hace poco días la empresa Zepol anunció la creación de su primera tienda propia (física y próximamente virtual), en la cual venderá directamente sus productos. Además, en dicha tienda comercializará productos de Pymes o emprendedores que complementen su oferta.

Desde el punto de vista estratégico es una decisión  que puede responder a varias causas. Me gustaría analizar brevemente la situación, pues me parece un ejemplo muy ilustrativo para quienes estamos en el campo de la estrategia empresarial. 

Zepol es una marca muy poderosa en el mercado costarricense y probablemente en otros países además sea una de las llamadas "marcas de nostalgia". Antes de analizar su movida estratégica, dedico un párrafo de antecedentes para quienes no conocen la marca. 

Laboratorios Zepol es una empresa industrial costarricense con más de setenta años de existencia que fabrica más de 30 productos farmacéuticos y de cuidado  personal, mayoritariamente en la categoría de ungüentos, cremas y gel antibacterial.  Su producto estrella es el ungüento Zepol. Lo interesante de este producto es que ha logrado posicionarse de tal manera en el mercado costarricense que incluso lo hemos hecho verbo, mucha gente habla de "zepolearse". Tengo amigos que son "Zepol-dependientes", una de ellas incluso no puede conciliar el sueño si antes no se "zepolea". Y en medios de prensa así como redes sociales frecuentemente se ven noticias o comentarios en la misma línea. En fin es una marca muy poderosa en el mercado costarricense.

Lo primero que llama la atención es que estamos hablando de una marca que se vende a través de intermediarios, es decir, grandes cadenas de supermercados, pequeños supermercados o tiendas locales así como farmacias. Entonces acá surge una primera cuestión estratégica, es muy meritorio que la marca sea tan potente sin haber tenido ese contacto directo (al menos desde el punto de vista del canal de venta) con su mercado meta. Abriendo una tienda propia eso puede mejorarse y se puede abrir un canal de comunicación directo con el consumidor final. 

Otra cuestión a considerar es que quizás solamente vender sus ungüentos y cremas no sea suficiente para sostener una tienda propia. Por eso anunciaron que desean establecer alianzas con Pymes y emprendedores que fabriquen productos que complementen su oferta y venderlos en su tienda. Acá detecto otra movida bien pensada. Esas alianzas les permitirá ampliar su oferta (ayudando que la tienda sea rentable) pero además les abre un espectro de oportunidades muy interesante, ideas para sus propios productos, posibilidades de innovación, posible aumento de su cartera ya sea por alianza o incluso comprando marcas o formulaciones, en fin, puede ser la vía de crecimiento futuro.

La pandemia sin lugar a dudas ha tenido mucho que ver con algunas de estas decisiones, incluso en entrevistas que vi la empresa reconoce que sus ventas han aumentado bastante por el tipo de productos que venden. Pero ese efecto positivo de la pandemia hay que saber capitalizarlo. Para una empresa de las dimensiones de Zepol (100 empleados y presencia en toda Centroamérica, partes de EE.UU y el Caribe), las posibilidades de crecimiento abarcan básicamente incrementar las ventas de sus productos actuales en sus mercados actuales, abarcar nuevos mercados o ampliar su cartera de productos. Con esta decisión exploran dos de esas alternativas.

Finalmente, explorando su página en Internet pude ver que es una empresa con varias certificaciones como ISO 9001, ISO 14001; "Esencial Costa Rica", entre otras, además con un explícito compromiso social que abarca el apoyo a las políticas del Estado, compromiso con la comunidad, sus colaboradores y que mantiene valores familiares arraigados. Sin lugar a dudas un ejemplo del tipo de empresas que honran el espíritu empresarial. Deseo que esta decisión rinda buenos frutos para Zepol y sus aliados.

sábado, 28 de agosto de 2021

Cuando resulte difícil innovar en su producto o servicio, innove alrededor de ellos


En muchas ocasiones nuestra empresa opera en un mercado consolidado, con competidores establecidos, donde resulta muy difícil hacer innovaciones en los productos o servicios como tales, ya sea porque dichas innovaciones son fácilmente copiables o porque lo que vendemos es un producto genérico que el cliente está acostumbrado a comprar de la misma forma. También puede darse el caso que son mercados maduros, con productos y servicios bien establecidos, similares entre ellos y bien conocidos por los clientes. Dicho en palabras un poco más teóricas, es muy difícil diferenciar el producto o servicio de la competencia.

En estos casos quizá la innovación en el producto o servicio, la más popular, no sea tan atractiva, porque rápidamente y sin mayor costo podemos ser copiados. Por ello innovar alrededor del producto o servicio puede ser una buena idea. El proponente de este enfoque es el profesor David Robertson en su libro El poder de las pequeñas ideas (The power of litle ideas) [i]quien observó cómo la empresa Sherwin Williams ofrecía una serie de innovaciones alrededor de su principal producto (la pintura), pero dirigidas especialmente a pequeñas empresas de pintores. 

El negocio de la pintura es difícil. Aunque puede haber diferencias “técnicas” en las pinturas la mayoría de usuarios no consideramos o entendemos dichas diferencias. Nuestra lealtad a una marca de pinturas no es muy fuerte y tampoco es un producto que consumamos mucho (¿cada cuánto pintamos nuestras casas?). Por eso en este tipo de negocios la innovación en producto o servicio es importante pero no es suficiente, necesitamos ir más allá y para ello la innovación alrededor del producto es valiosa. En el caso de ejemplo de Sherwin Williams esto implica ofrecer a las pequeñas empresas de pintores servicios adicionales como apoyo en la presupuestación de los proyectos, facilidades crediticias para comprar la pintura y los productos complementarios, apoyo en decoración y diseño de interiores para que estas empresas las ofrezcan a sus clientes, facilidad para devolver productos no usados o para hacer cambios en los pedidos, horarios y ubicaciones convenientes para esas empresas de pintores, información de nuevas tendencias y productos, entre muchas más. Como vemos, hay una serie de innovaciones que gravitan alrededor del producto principal (la pintura) que marcan la diferencia.  

¿Entonces cómo podemos hacer ese tipo de innovación? Tres reglas para ello son seguir al cliente, seguir al dinero y seguir el producto.

Esto significa mapear o comprender muy bien la forma como su cliente utiliza el producto o servicio (la forma como el cliente “se mueve”, lo cual vimos en la experiencia del cliente), la forma cómo compra el producto (cómo se mueve el dinero), así como la forma mediante la cual nuestra empresa entrega el producto (entregar puede incluir desde fabricarlo nosotros mismos hasta comprarlo para revenderlo) o el servicio (la forma cómo lo brindamos).

Seguir al cliente es conocer su experiencia de compra. Como hemos dicho antes es mapear o identificar cada uno de los pasos o etapas que un cliente debe dar para comprar nuestro producto o servicio. Esto abarca al menos tres etapas, lo que el cliente debe hacer antes de comprar nuestros producto o servicio, lo que hace durante el momento de la compra y lo que deberá hacer después de la compra. Entonces ahí se podría dar el primer tipo de innovación, siguiendo al cliente y detectando posibilidades de innovar.

El segundo elemento a seguir es el dinero. En este caso estamos hablando de identificar dónde y por qué el dinero cambia de manos. Evidentemente cuando el cliente compra nuestro producto o servicio hay un movimiento de dinero, él o ella nos paga. Pero, en cierto tipo de empresas, hay más movimientos. Por ejemplo, siguiendo con el caso de la empresa de pinturas, cuando el cliente paga por la pintura usualmente también tiene que pagar por otras cosas como las brochas, los diluyentes, la cubeta, entre otras. Por eso las tiendas de pintura tienen esos productos disponibles, para que el cliente no deba ir a otro lugar. Pero también el cliente que quiere pintar su casa debe pagar a la empresa de pintores, quienes son los que muchas veces le pagan a la empresa de pintura (¿empieza a ver cómo hay diferentes movimientos del dinero?).

Si seguimos observando el movimiento del dinero en la empresa de pinturas, podría ser que el cliente quiera asesoría en la decoración de su casa, momento en el cual hay otro movimiento de dinero. ¿Qué han hecho las empresas de pintura? Tratar de que el cliente se mueva lo menos, y el dinero fluya en una sola dirección. El cliente le paga a la empresa de pintores, estos le pagan a la empresa fabricante o distribuidora de la pintura y el cliente recibe todo en su casa, la asesoría en diseño, los productos y la aplicación de los mismos. ¿Podría hacer el mismo ejercicio en su caso?, ¿Cómo se mueve el dinero antes de llegar a su empresa?

 El tercer elemento a seguir es el producto o el servicio. Existen múltiples combinaciones de rutas que puede seguir un producto o servicio. En algunos casos nuestra empresa lo fabrica y se lo da a alguien más para que lo venda. En otros casos nosotros compramos un producto fabricado por otra empresa y lo revendemos. También puede darse el caso de empresas que hacen todo el proceso, fabrican y venden. Pero no podemos olvidar lo que sucede después del consumo o uso, es decir, cosas como el servicio post venta, las reparaciones o el desecho. Hay empresas que hacen todos los pasos, mientras que algunas van “encadenándose” con otras empresas, por ejemplo, los talleres de servicio autorizado para reparar cierto tipo de productos. Cuando la empresa vende servicios ocurre algo similar, es decir, podemos pensar en un “mapa de pasos” que se requieren para brindar el servicio y que el cliente lo reciba. Note que este tercer seguimiento, el del producto o servicio, es interno, son los pasos que debemos dar como empresa para poder vender el producto o brindar el servicio a nuestro cliente.

En el momento que tenemos mapeados esos tres elementos, el cliente, el dinero y el producto, podemos pasar a las siguientes fases que sería validar con nuestros clientes que eso sea así, aplicar técnicas para tratar de generar innovaciones (eso lo hemos visto en otro post de ese mismo blog) y empezar a experimentar con pequeños cambios o modificaciones.


Este blog fue un extracto del capítulo tres de mi libro recientemente publicado, "Empresas innovadoras: cómo empezar a innovar en su empresa sin gastar una fortuna y con poco riesgo". Disponible en Amazon. Si gusta adquirirlo vaya al siguiente enlace por favor.


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[i] Robertson, David. The Power of Little Ideas: A Low-Risk, High-Reward Approach to Innovation. Harvard Business Press. 2017.

 

martes, 27 de abril de 2021

Buscando o evaluando socios para emprender: tome en cuenta estos consejos

 

Hace poco recibí un mensaje de mi amigo Erick Guillén preguntándome mi opinión sobre una persona que fue estudiante nuestro en la maestría del TEC, pues estaba pensando proponerle que fueran socios en una nueva empresa que Erick quiere formar. Rápidamente le respondí que dicha persona me parecía honesta y de mucho empuje, por lo cual mi percepción era que podría ser un buen socio.

 

Ese mismo día me quedé pensando que yo señalé dos elementos, honestidad y empuje, pero de seguro hay más. De ahí me surgió la idea de publicar este post, pensando en las personas que están buscando o deben valorar si se asocian con alguien para crear una empresa.

 

Lo primero que hice fue consultar a gente allegada, quienes poseen socios en sus empresas. Traté de mezclar, hombres y mujeres, en diferentes rangos de edad, dueños de empresas que operan en diversos sectores, algunas con muchos años de operar versus otras más jóvenes. En fin, busqué variedad de criterios.

 

A mi llamado respondieron cuatro personas, Rafael Campos, Allan Matarrita, Juliana Redondo y José Andrés Pérez. Posteriormente busqué qué señala la investigación académica al respecto, para tener una doble perspectiva, la experiencia y la científica.

 

Producto de lo anterior, presento a continuación el resumen con los puntos más importantes. Luego le comento quienes son las personas que atendieron el llamado y comparto sus respuestas completas (ligeramente editadas para fines de presentación en el post).  Creo que merecen ser leídas.

 

Los puntos más importantes a considerar al buscar o evaluar socios son los siguientes:

 

·         La persona(s) con quien me asocie debe compartir mis valores y principios.

 

·         El ejemplo más común fue el matrimonio. Se debe tener el mismo cuidado y nivel de comunicación. Además, desde el inicio es buena idea prever los términos de una eventual separación.

 

·         Es muy importante auto conocerse pues todas las personas entrevistadas coincidieron en que los socios deben complementar nuestras habilidades y mejorar nuestras debilidades. Socios iguales a uno no es una buena idea en opinión de todos los entrevistados.

 

·         Tener como socios a amigos o familiares no necesariamente es bueno, se debe valorar con sumo cuidado. Especialmente en función de los puntos anteriores.

 

·         La experiencia no es tan importante. Pesan más los factores anteriores.

 

·         El aporte de cada socio debe ser diferente pero equitativo, es decir, todas las personas deberían aportar según sus habilidades y conocimientos, pero de forma equitativa.

 

 

Ahora bien, ¿qué dice la literatura científica al respecto?

 

Desde hace muchos años está probado que empresas conformadas por equipos de socios tienen mayores posibilidades de sobrevivir y obtener mejor desempeño que las empresas conformadas por un solo socio. No obstante, mucha de la investigación científica no considera la distribución de habilidades entre los socios, es decir, no contempla la composición del equipo fundador. Y como vimos, acorde a nuestros entrevistados esto importa, y mucho.

 

Recientes investigaciones han empezado a indagar en dicha composición. Entre los artículos que consulté, me encontré uno de los profesores Daniel Reese, Verena Rieger y Andreas Engelen quienes plantearon un abordaje muy interesante. Primero dividieron las habilidades (o competencias como se le llama más frecuentemente en la jerga académica) de un equipo de socios en tres posibles categorías: emprendedoras, gerenciales y técnicas. Las primeras tienen que ver con identificar oportunidades y llevarlas a cabo en entornos poco conocidos y riesgosos. Las segundas están relacionadas con la coordinación de tareas y personas e implican la generación de recursos, las decisiones de asignación y la supervisión de los procesos para que la empresa funcione correctamente. Finalmente, las terceras son las relacionadas con el campo técnico especializado en el cual la empresa se desenvuelve, concretamente fabricar o comercializar un producto, o prestar un servicio. 

 

Posteriormente eligieron como muestra de su estudio 1863 equipos de fundadores de empresas en Estados Unidos, enlistadas en una base de datos especializada en tales temas. De dichos equipos recogieron información sobre sus habilidades o competencias usando LinkedIn como fuente de información. Posteriormente analizaron comparativamente el desempeño de la empresa (medido por la cantidad de capital inicial de inversión que recibieron) en función del grado de distribución de las habilidades. Esto fue así, equipos donde todos los socios compartían plenamente los tres tipos de habilidades (emprendedoras, gerenciales y técnicas) versus equipos donde esas habilidades se distribuían de diferente forma.

 

¿Las conclusiones del estudio?

 

Es necesario que todas las personas del equipo fundador posean un cierto nivel de habilidades emprendedoras pero las habilidades gerenciales y técnicas es mejor que estén distribuidas en diferentes personas. Veamos como esto coincide con lo que nos dijeron nuestros entrevistados, complementariedad en habilidades, reforzamiento de nuestras debilidades. 

 

Así que ya lo sabe, cuando de buscar o evaluar socios se trate, siga estas reglas que la experiencia y la investigación nos proporcionan.

 

Para quienes deseen profundizar, a continuación, les dejo las respuestas detalladas de las personas que acudieron a mi llamado, así como la referencia del artículo científico consultado.

 

Rafael Campos, socio de Altus, una empresa fundada en 2007, dedicada a la prestación de servicios de consultoría y valor agregado en tecnologías de información y comunicación me dijo lo siguiente: 

 

Nunca he tenido la experiencia de "buscar" un socio, pero sí he tenido socios buenos y no tan buenos, entonces mi recomendación para esta persona iría más en el sentido de qué características buscar en un socio.

 

Primero, le haría la trillada advertencia de que una sociedad es como un matrimonio y que, por tanto, el socio debe escogérsele con el mismo cuidado que se escogería a un cónyuge. Además, que debe preverse un posible divorcio desde el día uno. Es mejor dejar las reglas claras respecto a una posible separación desde el inicio de la sociedad que entrar en pleitos después.

 

El socio debe ser una persona que comparta mis valores y principios. Si mis principios no me permiten involucrarme en prácticas de negocios que considero incorrectas no puedo tener un socio que sí esté dispuesto a hacerlo. Lo mismo con el riesgo, si mi tolerancia al riesgo es baja, no puedo tener un socio que todo el tiempo quiera asumir riesgos altos.

 

En cuanto a habilidades duras y blandas, el socio debería ser un complemento de uno mismo. Si yo soy bueno en el área técnica, sería mejor conseguir un socio bueno en el área comercial. Si yo soy introvertido, sería útil tener un socio extrovertido.

 

Hay que tener cuidado con socios "más experimentados". No necesariamente porque un socio tenga más edad y experiencia que yo, significa que sus opiniones y decisiones serán mejores que las mías. Me sucedió que tuvimos un socio 10 años mayor en quien confiamos ciegamente para administrar la empresa y al final mis otros socios y yo, más jóvenes y con menos experiencia, terminamos tomando mejores decisiones que él.

 

 

Allan Matarrita, fundador de varias empresas en tecnología y comunicaciones, su más reciente The Sonar Company, un startup con sedes en Estados Unidos y Costa Rica, que utiliza tecnología de transmisión de datos a través de frecuencias ultrasónicas, me respondió de la siguiente forma. 

 

Siento que cuando queremos emprender, buscar un socio es en lo primero que pensamos. Tal vez por sentirnos acompañados frente a algo que no conocemos.  Entonces buscamos  generalmente entre nuestros amigos o conocidos de confianza. Creo que en ello se cometen varios errores, pues en mi opinión un socio debe venir para complementar nuestras debilidades.

 

Entonces, en mi opinión, el primer paso siempre debe ser el autoconocimiento. Preguntarse qué tengo por aportar, y cuáles  son mis principales debilidades. Si en la situación inicial de mi compañía, hay debilidades que representan un bloqueo (por ejemplo, descubrir que no tengo talento para las ventas, o que por el contrario, tengo muchos contactos pero no sé cómo hacer el producto),  pues entonces es mejor buscar un socio que compense esa debilidad. Si mis habilidades actuales no representan ningún tipo de bloqueo, el socio puede esperar.

 

Un socio siempre debe ser  complementario. En mi experiencia, muchos emprendimientos comienzan con dos socios que hacen exactamente la misma labor. Eso es una mala señal. Los problemas empezaran si uno tiene mejor desempeño que el otro, o no hay claridad en las funciones.

 

El networking me parece una buena forma de buscar socios potenciales. Y por supuesto, tiene que haber click. Al final del día somos seres humanos. Es como buscar una pareja.

 

Juliana Redondo, emprendedora fundadora de varias empresas en las áreas de salud y servicios, me compartió estas reglas. 

 

 

·         No hacer negocios con familia, esas relaciones las cuido mucho como para exponerlas a las tenciones propias de un emprendimiento.

 

·         No confundas un buen amigo con un buen socio, hay que evaluar el posible socio 100 % por lo que puede aportar al emprendimiento, fría y calculadoramente

 

·         Para emprender el socio debe poder complementar tus debilidades, en lugar de parecerse a vos, este es el punto más riesgoso, porque uno se siente bien con los que piensan igual que uno, pero es posible que  si tus fortalezas y debilidades se parecen a las de los socios, no hay buen complemento, alguien tiene que ser bueno vendiendo y otro bueno produciendo, lo administrativo y financiero o se aprende o se subcontrata pero producir y vender sí que hace falta quien se haga cargo.

 

·         Si desconfías de tu socio, salí corriendo, a cuenta de que arriesgarse y salir pronto antes que haya algo de plata que complique las cosas.

 

·         Si al evaluar lo que cada socio aporta hay desbalance, es muy posible que termine en mal puerto

 

·         Para emprender o el socio aporta plata en serio, lo que ocupa para el arranque (socio financiero) o aporta trabajo en serio, claramente definido quien hace que, aportar solo ideas no sirve de nada, de buenas ideas  está lleno el mundo, hace falta mucho trabajo para echarlas a andar.

 

·         Si es posible logra al menos 52 % de las acciones, por si te ves en el apuro aplicar ese peso a tu favor para alguna decisión crucial.

 

 

Jose Andrés Pérez Bertozzi, cofundador en el año 2004, junto a seis socios más, de la empresa GTS®, especializada en el aprovisionamiento de servicios y soluciones en el área de software y tecnologías digitales, me contestó de la siguiente forma.

 

Respecto a tu consulta ¿Qué le recomendarías a alguien que está buscando un socio para emprender una empresa? me gustaría remitirme a un libro que leí hace unos años de Grandes Casos Empresariales que tiene el título de "El relanzamiento de Microsoft: Cómo reinventaron su empresa Bill Gates y Steve Ballmer", en este libro se habla de cómo Gates reclutó a Ballmer y particularmente el subtítulo de este acontecimiento lo llaman "La extraña pareja". 

 

En el texto se evidencias las características físicas opuestas de ambos personajes, así como sus diferencias académicas y de experiencia; si bien eran conocidos de la juventud cuando estudiaron juntos, Gates pasaba por un momento caótico y necesitaba de una persona de confianza que le ayudara a poner orden en su empresa; contaban con visiones de vida distintas, pero Gates sabía que necesitaba a Ballmer, por lo que le hizo una propuesta que Ballmer terminó aceptando (aún pese a la polémica de muchos de que este no podía programar) para convertirse en el undécimo empleado de Microsoft. 

 

Esta paráfrasis de la historia me hace ver que para determinar cuál es el socio adecuado para mi negocio, debo de conocer mi negocio, saber dónde estoy fallando y cuáles son las necesidades de mi negocio para complementarlas con personas que cubran esos vacíos, un socio de confianza, que si bien, puede tener una personalidad opuesta, llegue a balancear el barco del negocio, complementando sus habilidades de manera alineada con la visión de la empresa.

 

La investigación que utilicé fue publicada en el siguiente artículo:

 

Reese, D., Rieger, V., Engelen, A. (2020) Should competencies be broadly shared in new ventures' founding teams? Strategic Entrepreneurship Journal, 1– 22. 

https://doi-org.ezproxy.itcr.ac.cr/10.1002/sej.1356