martes, 6 de junio de 2023

4 enfermedades que pueden dañar su cultura organizacional

La cultura organizacional -como es sabido por muchos de ustedes- es el conjunto de creencias, valores, normas y reglas que regulan el comportamiento de las personas en una organización, ya sea una empresa privada con o sin ánimo de lucro, estatal u cualquier otro tipo de organización. La cultura es ese grupo de pautas de comportamiento y expectativas que adquirimos al interactuar con las personas dentro una organización.

Para comprender mejor cómo se manifiesta la cultura organizacional, podemos considerar un ejemplo concreto. Imaginemos que una empresa quiere promover una cultura organizacional que se rija por la excelencia, la innovación y el trabajo en equipo. En sana teoría, estos valores deberían reflejarse en las normas y reglas establecidas. Además, esa cultura organizacional debería pecibirse en el comportamiento de las personas que laboran allí. Pero en muchos casos tenemos "culturas enfermas" que impiden que esos valores definidos por una organización se materialicen y provocan que queden solamente como buenas intenciones.

La investigación científica señala que la cultura organizacional es el producto de un par de equilibrios que toda organización enfrenta: resultados vs. relaciones humanas, así como reglas vs. riesgos. Si esas dos relaciones no se manejan de forma equilibrada surgen cuatro posibles "enfermedades" que dañarán su cultura, a saber: toxicidad, mediocridad, burocracia, y anarquía

Veamos las dos primeras enfermedades que se pueden producir por el desequilibrio entre resultados y relaciones humanas.

La primera enfermedad, una cultura tóxica, se produce cuando se prioriza los resultados sin importar las relaciones. Es decir, solo importan los resultados aunque para ello no se trate bien a las personas. Es en estos casos cuando vemos que la organización tolera la falta de respeto, el abuso, la exclusión, las decisiones poco éticas y las acciones egoístas y despiadadas. En estas empresas no se despide a la gente por esos comportamientos, peor aún, se les asciende.

La segunda enfermedad, una cultura mediocre, sucede cuando nos vamos al otro extremo de esta relación, se valora las relaciones a costa de los resultados. No existe la responsabilidad. La gente está tan preocupada por llevarse bien que acaba renunciando al buen trabajo. En la mediocridad, aunque hagas un trabajo terrible, puedes salir adelante siempre que caigas bien a la gente. 

Las otras dos enfermedades pueden surgir del desequilibro entre reglas y riesgos.

La tercera enfermedad, una cultura burocrática, ocurre cuando en una cultura todo son normas, nada de riesgos. Las nuevas ideas se ven como amenazas al statu quo. La gente se aferra al proceso y se resiste a la creatividad y al cambio. Consideran que cuestionar la forma en que siempre hemos hecho las cosas es una blasfemia. Hay burocracia por todas partes, y hasta si quieres ir al baño, tienes que seguir un procedimiento y rellenar papeles.

La cuarta enfermedad es la anarquía, acá pasamos al otro extremo, cualquiera puede hacer lo que quiera, sin importar la estrategia ni la estructura. Nadie aprende del pasado ni se pone de acuerdo. No hay procesos ni reglas. Es puro caos.

Ahora bien, ¿cómo podemos cambiar una cultura enferma? En primer lugar, tengamos claro que la persona que funda o crea la empresa es la principal edificadora de la cultura, la evidencia de la investigación científica al respecto es clara. Luego de eso se hallan las gerencias, a mayor nivel mayor impacto tendrá en la cultura de la organización.

Esto quiere decir que el compromiso de esas personas debe ser claro y fuerte, si esas personas, fundadoras o gerencias, no se involucran, es muy poco lo que se podrá hacer. Si usted está en una organización con una cultura enferma y es claro que quienes lideran esa organización no desean cambiar, mi consejo sería que si puede mejor salga de esa organización. Si no puede hacerlo trate de hacer su mejor trabajo en dicha organización y busque un hobby o una actividad que le apasione y le llene en su tiempo libre.

Si las máximas autoridades si desean cambiar la cultura, los pasos a seguir son "sencillos". En primer, lugar deben identificar cuáles son los valores que desean vivir en la organización (digamos para seguir con el ejemplo inicial que excelencia,  innovación y trabajo en equipo). Luego esos valores deben ser compartidos por todas las personas de forma tal que cuando se le pregunta a la gente todos coincidan en la respuesta. Esta es la parte fácil, como cuando vemos en las organizaciones logos, pancartas, rotulos, material de oficina y un sinfin de material publicitario donde se exponen los valores que caracterizan a la organización.

Luego de esa fase sencilla de compartir los valores viene la hora de la verdad, hay que vivirlos.  Esta es la parte retadora, llevarlos a la realidad. Esto se hace en el día a día, con ese cumulo de pequeñas decisiones que se van tomando y que permean la cultura de la organización. Como decía un autor es la parte oculta del iceberg o las raíces del arbol, cosas que no se ven pero que influyen mucho en la cultura de la organización. Y casi siempre son moldeadas por las personas que lideran la organización. 

Si usted se halla en una posición donde puede moldear esa cultura (ya sea en una organización completa, un departamento o unidad dentro de la misma) algunas acciones que le pueden ayudar a fomentar la cultura que desea son las siguientes. 

Trate decididamente de ser consistente en sus decisiones y la cultura. Es decir, que sus decisiones respaden esa cultura que usted desea. Sea explícito y explique por qué ha tomado cierta decisión y cómo espera que eso impacte en la cultura organizacional. Identifique situaciones, actuaciones o decisiones de otras personas que sean consistentes con esa clutura y conviértalas en "historias" dentro de la organización. Incentive o premie a las personas que actúan en concordancia con la cultura que sea materializar. Invite a las demás personas para que propongan formas en las cuáles se puede materializar la cultura organizacional que desean para su organización u empresa.

Recuerde que la cultura organizacional es vital para que una organización alcance sus resultados. De nada valen estrategias, planes y proyectos si la cultura no es apropiada. Como dice la famosa frase atribuida a Peter Drucker, la cultura se come a la estrategia en el desayuno. Por ende, trabajar en la cultura es una de las funciones mas poderosas que puede tener una persona que lidera una organización.

Este post se basa en buena medida en un podcast que escuché recientemente titulado "The 4 Deadly Sins of Work Culture" por Adam Grant. Si gusta escucharlo (en inglés) puede hacerlo acá: Podcast





 



viernes, 14 de abril de 2023

Si usted quiere liderar la innovación en su empresa esto le interesa


La innovación influye en el desempeño de las empresas, -sean pequeñas y medianas  (pymes) o grandes, con o sin ánimo de lucro-, pero aún no tenemos totalmente claro cómo se produce dicho impacto. Esta es una de las pocas cosas en la cuales hay cierto grado de consenso en la investigación sobre innovación empresarial.


Una de las pistas que se han seguido para tratar de entender mejor esta situación es la posible influencia que puede ejercer algo que llamamos "orientación emprendedora", entendida como la capacidad de innovar, la proactividad y la asunción de riesgos que posee una empresa. Y aunque intuitivamente uno pensaría que la orientación emprendedora debería producir innovación, en las pymes, la evidencia científica no es concluyente, al contrario, señala que existen diversos matices, contextos y variables que pueden condicionar dicha relación. 


A partir de lo anterior, junto con dos colegas decidimos investigar el posible efecto de "intermediación" (moderación en términos académicos) que podrían ejercer el tipo de estrategia que posee una empresa y su capacidad de aprendizaje en dicha relación entre orientación emprendedora e innovación. Dicho en palabras muy simples, nuestro objetivo fue conocer si esos dos conceptos (estrategia y capacidad de aprender) ejercían alguna influencia en la relación de los otros dos conceptos (orientación emprendedora e innovación) en las pymes. El análisis se basó en una encuesta aplicada a 158 pymes en Costa Rica.


Mediante un modelo estadístico basado en regresiones logramos establecer que para esas 158 empresas, la varianza en el desempeño innovador fue explicada aproximadamente en un 40% por las variables analizadas (estrategia, capacidad de aprender y orientación emprendedora, estudiando cada variable por separado).  


Al final de esta publicación compartiré los links de tres artículos que publicamos por si usted gusta profundizar más en los resultados. Por ahora me dedicaré a señalar algunas implicaciones y sugerencias que se derivan del estudio para las personas que gerencian pymes. 


En primer lugar, usted como gerente debería buscar formas de incrementar la orientación emprendedora entre las personas que laboran en la organización. Algunos abordajes que han funcionado en pymes que hemos tratado han sido buscar permanentemente entre sus colaboradores ideas para mejorar, fomentar la asunción de riesgos e incentivar a las personas dinámicas. Un ejemplo de ello es la empresa Trango Consultores, una firma de servicios informáticos con más de veinte años de existencia, liderada por Bernal González, quien tiene una política de “puertas abiertas” para sus colaboradores, llevan a cabo reuniones periódicas para compartir conocimiento y generar cultura, así como establecen espacios concretos para que las personas aporten sus ideas producto del contacto que mantienen con sus clientes


Otra implicación es la importancia de prestar atención a las tendencias del entorno, a la existencia de necesidades insatisfechas o a nuevas necesidades de los clientes que permitan detectar y aprovechar oportunidades para el desarrollo de nuevos productos y servicios. En ese sentido, un ejemplo aleccionador es Kemical, una pyme fabricante de productos de limpieza y desinfección para diferentes industrias, en la cual Fernando Jiménez, su gerente general, junto con su equipo de trabajo, han instaurado un departamento que se encarga exclusivamente de esto, detectar nuevas oportunidades de negocios y llevarlas al mercado.  


Finalmente, en cuanto a la capacidad de aprendizaje organizacional, la gerencia debería buscar tomar medidas para que las personas tengan espacios para proponer nuevas ideas, pero además dar seguimiento a las mismas y, cuando corresponda, reconocimiento a quienes propongan esas nuevas ideas. Asimismo, se debería fomentar que la empresa interactúe con su entorno (por ejemplo, otras empresas competidoras, suplidoras, aliadas, o sectores académicos). Finalmente, la gerencia debería revisar su estilo de toma de decisiones y tratar de propiciar mayor diálogo y participación de los colaboradores, según corresponda. 


En este caso, el ejemplo que podemos aportar es la empresa Pulse, un estudio de diseño de interacción, agencia de innovación y lab de tecnología  con más de diez años de trayectoria, liderado por Diana Zuleta. En Pulse proactivamente se busca operar bajo un régimen de confianza basado en una comunicación abierta, donde las personas sientan libertad de aportar, errar si es el caso, aprender y proseguir. Además, se persigue activamente que los colaboradores tengan oportunidad de viajar, capacitarse, dar charlas o lecciones y, en general, interactuar con su entorno.


Como vemos estas son pymes que han decidido trabajar proactivamente temas que propician la innovación. Cuando les estudié encontré un patrón común, el involucramiento del líder en la innovación. Podemos tener todos los recursos y capacidades que queramos, pero si el líder de la pyme no se involucra de lleno difícilmente la innovación prospere. 


Si gusta leer más estas son las referencias. Los primeros dos son artículos de corte científico con mucho detalle teórico y metodológico. El tercero es dirigido a gerentes y administradores, de hecho este post toma algunos aspectos de dicho artículo.


Hernández-Ramírez, M., Mora-Esquivel, R., & Leiva, J. C. (2021). Orientación emprendedora y desempeño innovador en las pymes: el rol de la capacidad de aprendizaje organizativo. TEC Empresarial15(3), 38–62. https://doi.org/10.18845/te.v15i3.5799  click aca para leer  

Hernández-Ramírez, M., Mora-Esquivel, R., & Leiva, J. C. (2022). Orientación emprendedora y desempeño innovador en mipymes. El rol moderador de la orientación estratégica. Estudios Gerenciales38(162), 95-108. https://doi.org/10.18046/j.estger.2022.162.4519 click aca para leer

Leiva, J. C. , Mora-Esquivel, R., & Hernández-Ramírez, M. (2022). La orientación emprendedora para la innovación en las pymes: importante pero no suficiente. Emprendimiento y negocios internacionales, 7(1), 17-21. click aca para leer


 



 








jueves, 2 de febrero de 2023

¿Nuevos hábitos en lugar de nuevas metas para febrero?

Cada vez que iniciamos un año nuevo, escuchamos por diferentes medios que es momento de establecer metas, de planificar lo que haremos, de establecer prioridades y tener un nuevo inicio. Y muchos lo hacemos (yo me incluyo en ellos) pero muchas veces cuando se acerca el fin del primer mes, enero, empezamos a titubear. Caemos en cuenta que no hemos logrado ni siquiera en este primer mes hacer parte de lo que nos habíamos planteado, ya sea ejercitarnos más, perder peso, estudiar, leer, dedicar más tiempo a nuestra pareja o familia, cultivar nuestras amistades, entre otras cosas. En fin, nos pasa lo que sucede mucho en las empresas también, planificamos muy bien pero a la hora de ejecutar no somos igual de buenos. O dicho en sabiduría popular, "del dicho al hecho hay mucho trecho".


Por otro lado, también tenemos a las personas que no hacen el intento de establecer algunas metas. Conozco algunas de ellas, lo que me dicen es que eso es perder el tiempo, no acostumbran hacerlo, no se sienten bien planificando, es muy rígido y que la vida no se vive de esa forma. O incluso peor, que no tiene sentido si de por si no alcanzarán lo que se han planteado.


Si usted se halla en alguna de estas dos situaciones o en el medio, quiero proponerle algo diferente, no piense en metas, piense en hábitos. Propóngase al menos adquirir un nuevo hábito este mes de febrero, el que sea, siempre y cuando le atraiga (y sea beneficioso claro está). ¿Qué es un hábito? En términos muy sencillos es algo que hacemos de forma "automática", sin pensarlo mucho y de forma recurrente. Esto aplica desde las cosas más rutinarias (¿Qué hace usted apenas se despierta en la mañana?) hasta las más elaboradas (¿Cómo se prepara cuando tiene que estudiar o analizar en profundidad algún tema?). 


¿Y por qué pensar en nuevos hábitos en lugar de nuevas metas? La razón es simple, el hábito lo podemos controlar, la meta no. El hábito nos conduce a la meta. El hábito está bajo nuestro control. Asumiendo que le convencí, de al menos pensar la idea, seguramente pensará ok, ¿y cómo lo hago? ¿Cómo se adquieren nuevos hábitos o se desechan lo que que no son convenientes?


Para el "cómo hacerlo" quiero sugerir un libro que leí recientemente titulado "Hábitos atómicos" de James Clear. Me parece que da una excelente guía. Le resumo brevemente algunas de las principales ideas y al final como de costumbre le dejo algunas referencias por si desea profundizar por su cuenta. 


El argumento del libro es simple, si logramos mejorar un pequeño porcentaje cada día, con el paso del tiempo ese pequeño porcentaje se acumulará y será muy significativo. Además, tendemos a sobreestimar los grandes cambios y subestimar los pequeños, por eso la idea de hábitos atómicos, es decir cambios y hábitos muy pequeños que nos permiten incrementar ese pequeño porcentaje diario.


El autor establece tres niveles de cambio, resultados, procesos e identidad. El último es el más profundo y duradero, por eso en una parte de libro sugiere no darle tanta pelota a los objetivos y en lugar de ello trabajar más en los procesos. Para ello propone cuatro etapas para formar hábitos, Cue, Craving, Response and Reward (Pista, Deseo, Respuesta, Recompensa). Ese proceso mental es permanente y el autor lo subdivide en dos subetapas, la del problema (pista y deseo) y la de solución (respuesta y recompensa).


Para crear buenos hábitos, el autor propone:

Pista: hazlo obvio.

Deseo: hazlo atractivo.

Respuesta: hazlo fácil.

Recompensa: hazlo satisfactorio.


Para eliminar malos hábitos:

Pista: hazlo invisible.

Deseo: hazlo no atractivo.

Respuesta: hazlo difícil. 

Recompensa: hazlo insatisfactorio. 


Luego va analizando cada uno en un capítulo dedicado a ello con sugerencias y consejos prácticos. Acá varios de los más que me llamaron la atención:


1. Tenga claros sus hábitos. Todos los tenemos, aunque a veces no son perceptibles. En este caso la sugerencia es llevar un diario de todo lo que usted hace cada día, eso le permitirá visualizar sus hábitos y con ello decidir cuáles desea eliminar y abrir espacio para los nuevos.


2. Si quiere adquirir un nuevo hábito póngale hora y lugar específicos. Acá un "truco" avanzado es ponerlo después de un hábito que usted ya posee. Por ejemplo, inmediatamente después de cenar haré tal cosa.


3. Administre su contexto. Muchas veces los hábitos están supeditados a un contexto concreto. Ejemplos reales, si desea comer más sano esconda o mejor aún deje de comprar esa comida que sabe que no es beneficiosa y ponga más visible (alrededor de su casa u oficina) la comida saludable. Haga más fácil comer sano y más difícil no hacerlo.


4. Dese pequeñas recompensas. Después de que haga tal cosa (nuevo hábito deseado) haré tal cosa (algo que desea hacer o que tiene el hábito actual). Típico ejemplo de nuestros días. Solo podré ver redes sociales (lo deseado) hasta que haya leído al menos 15 minutos (nuevo hábito). Dicho de otra forma, antes de abrir las redes sociales en la noche después de cenar tengo que haber leído al menos 15 minutos (note que en este caso unimos una recompensa, un nuevo hábito y el lugar y hora).


5. Únase a una comunidad, cultura o tribu proclive al nuevo hábito que busca adoptar. Si su meta es empezar a ejercitarse, pasar el tiempo con sus amigos que solo se dedican a ver deportes,  beber cerveza, y comer frituras no es lo mejor. Acá toca expandir sus horizontes, tampoco se trata de abandonar a sus amigos, pero busque diversificar. Únase a grupos de gente que hace el ejercicio que le gustaría practicar, pueden ser comunidades virtuales o reales. 


6. Es un asunto de frecuencia, no de tiempo. Yo he leído muchas respuestas a la pregunta cuánto dura una persona en adquirir un hábito, 14 días, 21 días, meses, etc. Acá el autor acude a la investigación que respalda el hecho que es la frecuencia y no el tiempo lo que al final importa.  Entre más lo practique más rápido lo asumirá.


7. En el momento definitivo use la regla de dos minutos. Cuando llega el momento de la verdad, ese donde se decide todo (escoger la comida sana o lo contrario, ponerse las tennis o no, abrir el libro o no, hacer esa llamada o visita o no) el autor propone la regla de dos minutos. Dedique en los primeros casos dos minutos al nuevo hábito eso es todo, dos minutos de comer sano, ejercitarse, leer, estudiar, llamar a un amigo o familiar. Si logra esos dos minutos de forma recurrente irá avanzando hacia ese nuevo hábito.


El libro posee muchos más recursos e ideas. Si gusta adentrarse en el mismo abajo le dejo los detalles. Además, en nuestro canal de YouTube, "Si me lo hubieran dicho antes" discutimos esas ideas por si gusta escuchar al respecto le dejo el link del episodio.


Y usted, ¿Cómo adquiere nuevos hábitos?


Referencia del libro: Hábitos atómicos: Cambios pequeños, resultados extraordinarios. Autor: James Clear. Editorial Diana. 


Episodio en YouTube: Video











viernes, 9 de diciembre de 2022

Digitalización y desarrollo sostenible de la pyme en Costa Rica

Las tecnologías básicas más adoptadas por las pymes costarricenses para su digitalización son las redes sociales con fines comerciales (86%) y la banca digital (75%). Por otro lado, hablando de tecnologías avanzadas destacan la localización e internet de las cosas (51%) y los sistemas integrados de gestión (ERP) (45%).

En cuanto a desarrollo sostenible, la gestión de los residuos (84%) y del agua (80%), fueron las acciones más implementadas.

Los resultados anteriores son dos de los más interesantes que surgen de un estudio que presentamos recientemente en esta temática. Basado en una muestra de 532 empresas costarricenses y como parte de una investigación global iberoamericana (a su vez con 17 498 empresas), el informe recoge otros resultados llamativos.

Por ejemplo, a la hora de implementar esfuerzos de digitalización, la principal barrera que visualizaron las empresas consultadas fue el tema de los costos de inversión requeridos en la mayoría de casos. Por el lado del desarrollo sostenible, los costos igualmente fueron el principal problema pero además, la falta de formación del personal en la materia. Esto sin duda son insumos relevantes para las personas que diseñan política pública en la materia así como para los proveedores de soluciones.

El estudio además muestra resultados en temas como los principales beneficios percibidos por las empresas, las expectativas de ventas y empleo de las pymes en el futuro cercano, las actividades de innovación que desarrollan así como su rendimiento general.

A continuación le comparto los links tanto del informe costarricense como el global por si gusta leerlos completos. Además, si prefiere algo más breve después de los links podrá ver el resumen ejecutivo del informe para Costa Rica.


Informe Costa Rica: Informe CR


Informe Iberoamérica: Informe Globla


Resumen ejecutivo 

  

Características generales de las empresas encuestadas

·         El estudio abarcó 532 empresas costarricenses, de las cuales un 68% corresponde a micro empresas, un 26% a pequeñas y un 6% a medianas. Sectorialmente, el 36.6% pertenece al sector servicios, el 25.2% a industria, un 13.7% a comercio y el restante porcentaje se divide entre sector primario, construcción y otras actividades.

·         La antigüedad media de las empresas encuestadas es de 11 años.

·         El control de la gestión de las empresas es mayoritariamente familiar. El 71.6 % de las empresas están regidas en el entorno familiar.

·         El 48.4 % de las empresas están gestionadas por mujeres.

·         El 61.7 % de las personas gerentes de las pymes disponen de estudios universitarios.

·         El 21.1 % de las empresas de la muestra están internacionalizadas y sus ventas al exterior representan por término medio el 41.4 % del total de sus ventas.

·         El número medio de empleados que utilizan las TICs es de tres. El 53.0 % de las empresas encuestadas tienen un responsable interno encargado de la digitalización de la empresa, y el 21.4 % tiene externalizado el apoyo a la digitalización/TICs.

 

Evolución y expectativas en el empleo, ventas y acceso al crédito

·         Al considerar la evolución del empleo del 2021 con relación al 2020, los datos muestran que el 13.2 % de las pymes redujo el empleo, un 61.4 % lo mantuvo y un 25.3 % lo aumentó.

·         De cara al 2022 las expectativas resultan más favorables. El 40.1 % de las pymes señaló que aumentará su empleo, el 57.1 % que lo mantendrá y un 2.8% menciona que lo disminuirá.

·         El 43.7 % de las empresas encuestadas estima que ha aumentado sus ventas en 2021 con relación a las registradas en 2020, mientras que el 32.5 % consiguió mantenerlas y un 23.8 % las redujo.

·         En cuanto a expectativas de las ventas, el 78.8 % de las pymes en 2022 y el 87.6% en 2023, esperan aumentar sus ventas, mientras que solo un 1.9 % de las empresas prevé que sus ventas disminuirán en 2022 y 1.7 % en 2023.

·         Las condiciones percibidas entre quienes intentaron acceder a una línea crediticia en el 2021 muestran como un 40.0 % se encuentra igual (no les han otorgado la línea de crédito), un 27.8 % se encuentran en otras situaciones, solo el 16.5% se encuentran en trámite y el restante 15.7 % se encuentran en peores condiciones.

 

Digitalización

·         Las tecnologías básicas, relacionadas con la digitalización en este estudio, más adoptadas por las empresas encuestadas son las redes sociales con fines comerciales (85.7%) y la banca digital (74.8%) ambas con un nivel de valoración de 4 sobre una escala máxima de 5.

·         Las tecnologías avanzadas, relacionadas con la digitalización en este estudio, más adoptadas por las empresas encuestadas son la localización e internet de las cosas (51%) y los sistemas integrados de gestión (ERP) ambas con un nivel de valoración cercano a un 3.5 sobre una escala máxima de 5.

·         Los principales impulsores de la digitalización en las empresas bajo estudio fueron el conocimiento de sus posibilidades y ventajas, así como la formación directiva en el tema.

·         Las principales barreras para la digitalización fueron los altos costos de inversión, la falta de recursos financieros en la empresa y la insuficiencia en conexión de ancho de banda.

  

Desarrollo sostenible

·         La gestión de los residuos, del agua, así como el diseño de los procesos constituyen las actividades donde más han implementado acciones medioambientales las pymes analizadas.

·         En cuanto al beneficio percibido por las empresas de la sostenibilidad, los resultados reflejan por orden de importancia los siguientes: mejora la imagen y reputación, aumenta el grado de satisfacción de los clientes y la generación de ventajas frente a la competencia.

·         Por el lado de las barreras u obstáculos, los más relevantes son conseguir la financiación para proyectos vinculados a la temática, los costos asociados con la sostenibilidad, así como la falta de formación del personal en el tópico.

 

Actividad innovadora

·         Un 91.1% de las empresas entrevistadas manifestó haber efectuado cambios o mejoras en sus productos o servicios mientras que un 87.1% comercializó nuevos productos o servicio, lo cual marca una leve mejora con respecto al comportamiento del año previo 2021.

·         Un 88.8% señaló haber efectuado cambios o mejoras en sus procesos productivos y un 85.6% adquirió nuevos equipos, lo cual de igual manera marca un ligero avance con respecto al año anterior.

·         De igual manera un 88.8% señaló haber ejecutado mejoras en la dirección y gestión de sus empresas, un 88.1% en sus procesos de compras y aprovisionamiento, así como un 90.9% en los de comercialización y ventas, manteniéndose la tendencia de aumento con respeto al año previo.

·         Las variables de tamaño de la empresa, antigüedad y sector donde opera no son fuente de diferencias significativas en las actividades de innovación de las empresas incluidas en este estudio.

Rendimiento

·         Los factores del rendimiento que mejor ponderan de si mismas las empresas incluidas en este estudio son la satisfacción de clientes, la calidad de sus productos, así como la satisfacción de los empleados. Opuestamente donde aprecian más oportunidades de mejora son la rapidez de crecimiento de las ventas y de la rentabilidad.

 

 



 

 

 

 

 

 

 

 

 

martes, 8 de noviembre de 2022

Experimentar para innovar mejor: 5 consejos

Seguimos hablando de las cinco habilidades que caracterizan a las personas altamente innovadoras según proponen los profesores Jeffrey Dyer, Hal Gregersen y Clayton Christensen en su estudio del ADN del innovador. En publicaciones anterior hablamos de la capacidad de cuestionar o preguntar así como la de observar. Ahora le toca el turno a experimentar.

Tengo la percepción que esta debe ser la más "evidente" pues tenemos muy asociado (pienso yo) que experimentar conlleva innovación. Pero también pienso que es la que más temor produce, ¿adivina por qué?, porque se asocia más con fracaso o error. No obstante la evidencia científica claramente señala que la mayoría de veces es necesario experimentar antes de innovar exitosamente y que el "fracaso o error" es parte del proceso.

Pensando en mejorar nuestra capacidad de experimentación, algunas cosas que podemos hacer son las siguientes:

1. Regularmente pruebe nuevas ideas

Esto es sencillo, no deben ser grandes ideas. Cambiar la ruta por la cual viaja, camina o se ejercita. Probar nuevas ideas en su campo de trabajo. Intentar cosas nuevas en sus hobbies o en sus relaciones personales. En fin, es acostumbrar a nuestro cerebro que se salga de la rutina esporádicamente. Esa capacidad de probar nuevas ideas es la simiente para descubrir "nuevas cosas" y a partir de ahí probar, lo cual implica experimentar. En el caso empresarial es lo mismo, intentar cosas nuevas. Estoy consciente que las empresas tienen procedimientos y reglas (y que existen por una buena razón) pero si vemos los casos de innovación empresarial exitosas, muchas veces empezaron por tener que quebrar el status quo. Así que trate de hacer eso de forma regular. 

2. Aprenda nuevas habilidades

Aprender nuevas habilidades no solo le ayudará a mejorar su capacidad innovadora, además será muy beneficioso para su cerebro. Los ejemplos son muchos: hobbies que siempre hemos querido practicar, herramientas que nos pueden ayudar en nuestro trabajo, temas que pueden ayudarnos a ser mejores personas, formas de ser más útiles en nuestra familia, amigos y relaciones sociales. Y aprender no debe verse como sinónimo de estudios formales, se puede aprender mucho leyendo, viendo vídeos, llevando cursos abiertos, practicando y mejorando por nuestra cuenta. Lo importante es tener la apertura mental y disponibilidad de aprender.

3. Desarme productos, construya prototipos

Este personalmente no es de mis favoritos pero se que a mucha gente le encanta. Acá es una de las partes donde mejor se puede ver aplicado el propio hecho de experimentar. Los productos que usted utiliza pueden ser una excelente oportunidad, si usted es de las personas curiosas que le gusta este tipo de actividades no se detenga. Si es como yo, que no le gusta mucho, ponga en práctica el consejo número uno arriba mencionado.

4. No tema al "fracaso"

Experimentar decíamos antes muchas veces conlleva "fracasar". No le tema a esto, lo que llamamos fracaso muchas veces es parte del proceso de aprendizaje. Si su experimentación es a nivel personal tenga claro desde el inicio que algo puede fallar y véalo como algo esperable. Si estamos hablando de experimentar en la empresa, trate que las reglas estén claras, que el experimento tenga el "derecho" a fallar y trate eso sí que genere aprendizaje. En otras publicaciones hemos hablado de estos temas, cómo gestionar la innovación en una empresa donde la experimentación y el error sean parte de la cultura. Eso sí, reitero, el error asociado con aprendizaje, lo cual me lleva a la última sugerencia.

5. Tome nota de sus aprendizajes

Ya sea el en ámbito personal o laboral, es muy importante que uno vaya tomando nota y percibiendo su aprendizaje. Además de ser una excelente fuente de motivación (la sensación de progreso ha sido definida como uno de los motivadores más potentes) nos permitirá precisamente atrevemos a experimentar cada vez más, a visualizar oportunidades de innovación y a estar constantemente aplicando nuevas cosas. Al final de convierte en un círculo virtuoso que nos permite mejorar constantemente.

Espero que sus experimentos sean muy provechosos. 






martes, 13 de septiembre de 2022

Observar mejor para innovar más: 4 formas de lograrlo

Saber observar es muy importante para ser personas más creativas e innovadoras, existe mucha evidencia científica que respalda esta afirmación. No obstante, observar con atención es una de las habilidades más difíciles de desarrollar, especialmente hoy en día que tenemos tanta distracción o en términos empresariales existe mucha competencia por nuestra atención.

En el campo de la innovación empresarial tenemos abundantes ejemplos de productos, servicios o mejoras internas que han surgido a partir de observaciones. Quizá uno de los más conocidos es el de la cafetería Starbucks, que fue creada en Estados Unidos a partir de observaciones que su fundador Howard Schultz hizo en diferentes partes de Italia. 

Si a usted le interesa mejorar su capacidad de observación en el ámbito de los negocios pruebe estos consejos:

1. Sea consciente de que quiere observar mejor.

Esto puede sonar muy básico pero no lo es, tomar conciencia plena de algo es la primera forma de alcanzar ese algo. Trate de disminuir el "piloto automático" que nos guía a los seres humanos la mayor parte del tiempo. Algo tan concreto como dedicar diez minutos diarios a solo observar y extraer conclusiones, nos puede ayudar a que esa acción sea vista como algo consciente y explícito. 

2. Observe activamente a sus clientes o consumidores y analice su comportamiento

Este consejo es directamente relacionado con el ámbito empresarial. ¿Cuántas veces realmente observamos a nuestros clientes y su interacción con nuestro producto o servicio? Estoy claro que en algunos caso estos es complejo, pues en ciertos productos o servicios puede ser materialmente muy dificil observar a nuestros clientes (imagínese una empresa que haga papel higiénico queriendo hacer esto...) pero recordemos que la relación de cliente con el producto o servicio tiene muchas fases, no es solamente el momento del consumo, existen muchos momentos previos y posteriores que podríamos observar. De hecho hay un caso muy bonito de Kimberly Clark que precisamente innovó en su papel higiénico a partir de una serie de observaciones del proceso de compra de sus clientes. Al final de este post le dejo un video al respecto por si gusta revisarlo.

3. Cambie de entorno 

Cambiar de entorno es una de las cosas más estimulantes para mejorar la capacidad de observación. Nada más recuerde cuando ha hecho un viaje, ya sea a otra ciudad o país. La novedad que tenemos al frente nos hacer querer absorber todo, de hecho no se si le ha pasado pero muchas veces a mi personalmente una ciudad nueva o un espacio nuevo más bien me produce una sensación de agobio, pues hay tanto que ver que pienso que mis sentidos no dan abasto. Si buscamos formas de estimular nuestros sentidos de esa manera vamos a mejorar nuestra capacidad de observación. Obviamente no siempre podemos ir a nuevas ciudades o países, pero podemos acudir a ciertos "trucos locales", de vez en cuando cambie la ruta para ir a su trabajo o destino habitual, busque nuevos lugares en su propia ciudad, busque "viejos espacios" para ver "cosas nuevas". Un ejercicio que me gusta aplicar con mis estudiantes es que vayan a un lugar público (supermercado, parque, centro comercial) y que efectúen un ejercicio de observación. 

4. Apague el sonido 

Otra forma de mejorar nuestra capacidad de observación es ver películas, series o situaciones de la vida real "sin sonido" y buscar interpretar lo que está sucediendo. Esto además de mejorar la capacidad de observación nos fortalece la lectura del lenguaje no verbal de otras personas (tema aparte que también es muy valioso). Quizá se pregunte cómo "apagar el sonido" en situaciones reales. Una idea puede ser ver a la distancia personas y tratar de interpretar que están diciendo, haciendo o cuáles sentimientos están experimentando. Esto es típico cuando analizamos la conducta de compra de las personas en una tienda o supermercado por ejemplo, solo las analizamos de lejos, a pura observación. 

Esta capacidad de observación es una de los cinco habilidades que caracterizan a las personas altamente innovadoras según proponen los profesores Jeffrey Dyer, Hal Gregersen y Clayton Christensen en su estudio del ADN del innovador. En una publicación anterior hablamos de la capacidad de cuestionar o preguntar (al final le dejo el link de ese post por si desea revisarlo) y en el futuro hablaremos de las restantes tres, experimentar, usar redes de contactos (networking), y asociar.

Recursos adicionales mencionados

Post sobre cuestionar o preguntar: post preguntar

Video de la innovación en Kimberly Klark:  video















martes, 9 de agosto de 2022

Preguntar es importante, 5 consejos para mejorar esa habilidad

La capacidad o habilidad de hacer buenas preguntas es muy importante para resolver problemas, innovar y mejorar el desempeño, tanto en nuestra vida personal como profesional. Pero conforme crecemos hacemos cada vez menos preguntas. Para verificar esto, nada más ponga atención a un niño o niña de unos cuatro o cinco años, cuantas preguntas hace y luego compárelo con un adolescente o adulto. Conforme crecemos la sociedad nos enseña que preguntar es "irrespetuoso", que nos hace ver mal o que es falta de educación, y entonces dejamos de preguntar. 

No obstante, existe mucha evidencia científica que saber plantear las preguntas adecuadas es la base para resolver problemas efectivamente o para innovar en cualquier ámbito. Entonces, ¿cómo podemos retomar esa capacidad de preguntar? Practicando indudablemente, para lo cual les comparto algunas ideas de diversas investigaciones que he analizado y puesto en práctica:

1. Cultive una mentalidad interrogativa. Constantemente plantéese preguntas a usted mismo y quienes le rodean. Trate de ser consciente de cuanto pregunta y propóngase preguntar más. 

2.  Pregunte por qué y por qué no, y qué pasaría si... Existen diferentes tipos de preguntas, trate de practicarlas todas. Por ejemplo, las preguntas de por qué y por qué no son especialmente útiles comprender cosas mientras que las de qué pasaría son muy efectivas para desafiar suposiciones (estas para innovar son las más potentes).

3. Imagine cosas opuestas Una forma efectiva de forzarnos a pensar en preguntas (por cierto, al cerebro no le gusta esto, hay que forzarlo un poco) es imaginar cosas opuestas a las que estamos analizando o damos por sentado. Cuando podemos unir dos cosas opuestas es cuando surgen ideas más potentes o innovadoras. Un buen ejemplo acá es cuando jugamos de "abogado del diablo". 

4. Use limitaciones para generar preguntas. Otra forma efectiva de generar preguntas es auto imponernos limitaciones, las cuales serán las catalizadoras de nuevas preguntas y con ello ideas. Por ejemplo, ¿qué pasaría si un competidor imitara nuestro principal producto?, ¿qué sucedería si nuestro principal proveedor deja de vendernos?, ¿qué haríamos si nuestro principal cliente deja de comprarnos? Ese tipo de preguntas, provenientes de limitaciones en el entorno, nos ayudarán mucho por ejemplo en procesos de planificación.

5. Practique lluvias de preguntas (en lugar de ideas).  La mayoría de personas les resulta familiar o intuitivamente pueden comprender lo que es una lluvia de ideas, pero Hal B. Gregersen, profesor del MIT y uno de los mayores investigadores en el tema de preguntar, propone que mejor hagamos lluvia de preguntas. Las reglas son parecidas, por ejemplo, en un grupo de cuatro personas alguien propone un reto, problema o algo que necesita solución, pero en lugar de empezar a generar ideas se generan preguntas. Durante cuatro minutos solo se permiten hacer preguntas, nada de respuestas, explicaciones, justificaciones ni comentarios, solo preguntas. Luego de ese período se analizan las preguntas y muchas veces el problema original se debe reconfigurar o la solución es más rápida de alcanzar. 

Así que ya lo sabe, preguntar no es mala educación, no es malo, todo lo contrario, es el principio para tomar mejores decisiones, generar más innovación y aprender mejor.